Naftalinados

Puaj, qué asco, qué peste a naftalina. No te digo lo que hay que aguantar… nos ha metido en un baúl, apilados por orden de aparición y por todo lujo nos ha puesto unas bolas de naftalina entre medias para que no nos coman las polillas. Ni siquiera al aroma de lavanda, no, de la de toda la vida que huele que apesta y a dormir la mona entre plásticos. Anda que…sé personaje de alta gama para esto.

Y para colmo me deja salir a hablar justo el día que no lee nadie, un viernes víspera de puente, y para ella los días y horas de máxima audiencia, ¡abusadora! A hablar o a repetirme, que esto ya lo he dicho más veces, es una queja recurrente la de que nos trata mal y ni nos pone a vivir del todo ni nos mata con dignidad.

Queremos una muerte digna, eso es lo que que queremos. Despedirnos como es debido, un final bonito de los de fueron felices o un final horroroso que deje muy mal cuerpo pero un final, oye, no esta desaparición lenta, dolorosa y fantasmal.

Yo, además, ya puestos a hacer peticiones que nadie va a concederme, me conoceré el percal, quiero una estatua en el parque o una placa en cualquier muro visible en la que ponga, “aquí pasó el rato Esmeralda, emprendedora fracasada y lianta como ella sola”.

Hala, a pasarlo bien vosotros los vivos de verdad. O mal. O bien y mal, venga, lo normal. Me vuelvo al baúl con mis homólogos. Con un poco de suerte le entran de nuevo ganas de lanzar tonterías a la globosfera, cómo si no hubiera ya bastantes, y nos insufla alma otra vez pero no sé yo, para cuando se decida ya nadie se acordará ni de nuestros nombres.

Deberíamos inmolarnos por nuestra cuenta, se lo voy a decir al Toni que es muy destructivo, la idea le va a gustar. Toni, despierta, garrulo, ¿qué me dices de prender fuego a esto?

No me contesta. Eva, espabila, marmota, liemos alguna. Tampoco. Qué soledad, qué silencio, qué desolación, qué abandono más malo, qué sinsentido. Anda, esto debe ser la famosa angustia vital y eso que ni siquiera estoy viva. Y qué peste a naftalina, leches.

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29 comentarios en “Naftalinados

  1. Sabes que la naftalina es tóxica. Ahora está prohibida, se utilizaba para cazar topos. Creo que tú la utilizaste de ese modo. Vuelve a meter a Espe en el baúl que como se entere te denuncia.

    Un beso.

  2. Qué me dices!! a ver si me los he cargado a todos sin querer, menos a Esme que es bicho malo.

    (Espe no, Esme, que Espe sí que es mala de verdad )

    Otro beso y gracias por comentar.

  3. Tus personajes, en particular Esmeralda, no tienen un buen concepto de su autora. Para que cambien de opinión sólo hay que recordarles que nosotros somos sus creadores. ¿O es al revés? ¿Son ellos los que nos construyen a nosotros? Buen fin de semana.

    1. Creo que va en las dos direcciones lo de la construcción.
      Es verdad, a Esmeralda parece que no le caigo muy bien. Pero ella a mí sí.
      Muy buen fin de semana también para ti, Antonio.

  4. Jajjajajaja pobre Esme sufriendo esos efluvios de naftalina!
    A ver si se le ocurre algo críptico al Toni.Estaré atenta a los informativos…”espectacular explosión de un baúl en el madrileño barrio de…”
    ; )

    Gracias por el buen humor.
    Besos y buen puente!

  5. Jajajaja, “sucedió en….” Ahí lo dejo, no hay que dar pistas.
    Pero esperemos que no suceda nada, les echaré más naftalina.
    Besos, Carmen y que tengas buen puente tú también.

  6. Quizá lleva razón Esmeralda…o les dejes de vivir o una muerte digna y que vengan otros personajes jóvenes, modernos y con las ideas nuevas. Aunque, para decir la verdad , la vieja guardia siempre tiene algo que aportar. Un beso

  7. Querida Paloma:
    he pensado en alentar a Esme, Toni, y Eva para hacer un piquete y resistir. Me preocupa la idea de que mis mates porteños se amarguen por las mañanas sin ellos. Y, por sobre todo, que el corazón los extrañe demasiado…
    Luego, y a fuerza de recordar lo importante que es ponerse en los zapatos del otro, debo reconocer que estoy empezando a comprender el tema del desgaste. Somos nosotros su creación? Ellos nos construyen o nos van destruyendo?
    Estoy anhelante por ver lo que sigue.
    Gracias, Paloma

    1. Querida Marta:
      eres muy empática y esa es una cualidad no tan común.
      Por nada del mundo querría amargarte el mate.
      No sé si nos hacen algo, supongo que tanta convivencia acaba afectando pero no tanto en realidad.
      Lo malo es que no sé lo que vendrá después.
      Voy sobre la marcha, creo que se nota bastante.
      Un gran abrazo

  8. Qué te voy a decir, Paloma, que también me inquieta la idea de que los mates, de hecho a algunas lectoras les podrías amargar los mates, pero también lo entiendería. Claro, que mejor que guardados en un baúl entre bolas de naftalina, yo metería a Eva, al Toni y compañía en una novela, que no mueran nunca.
    Un beso.

    1. Si es que eres más majo que todas las cosas.
      No sé qué haré con ellos, me cuesta abandonarlos porque son divertidos pero ya llevo mucho tiempo mareando con lo mismo.
      Sería precioso que pudieran vivir en un libro pero lo veo como misión imposible, ni siquiera tiene un argumento.
      De todas formas, muchas gracias. Ha sido un comentario muy bonito.

      ¡Un besazo!

      1. Ya te digo 😀 😀 😀 Mi abuela la usaba, pero como también compraba anises de esos gordotes. ¡Jo!, qué ricos eran. Con los anises me pasa igual que con los caramelos de violeta, que nunca los he vueltos a probar tan buenos como en mi infancia. ¡No!, ¡ni siquiera los de La Violeta de Plaza de Canalejas! 😀 😀 😀

  9. Jajaja, pobres, no me extraña que protesten, pero a mí me gusta escribas de lo que escribas.
    Lo haces ¡muy bien!, me repito, pero es la verdad.

    Te lo dejo todo aquí: me caen genial Álvaro y Villar, me parecen interesantes, he recordado muchas horas pasadas igual, aunque, de vez en cuando, cambiaba de lugar, por ejemplo, una ventana, o mirando las estrellas. Pero, más o menos, parecido.

    Un beso, muchos besos, Paloma.
    🙂

  10. Ja,ja,ja….el baúl de la Eva…a tus personajes les hace falta conocer armarios nuevos bien ventilados…la naptalina vuelve a la gente demasiado conservadora….te ha salido un relato muy a lo Woody Allen con personajes cobrando vida propia….genial

  11. Jo Paloma. Digo Eva. No te cargues a tus personajes. En ellos me veo reflejado muchas veces y sin ellos se romperá mi espejo… hala ya me estoy poniendo poêtico de palo. Por cierto, echo de menos a los Diaroos de Doña Marga
    ..

    1. Pues nada, si tú no quieres no los mato. Es que cuando los dejo durante un tiempo luego me cuesta mucho coger el hilo otra vez.
      A la pobre DM la tengo silenciada.
      Tú siempre eres poético, de manera natural, ¡toma! 🙂
      lo digo en serio.

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