Día: 31 agosto, 2017

Florence, en ti confío

Mientras yo me esriñono haciendo y deshaciendo equipajes, que a veces una se pregunta para qué se va de vacaciones con lo cansado que esto del empacar y desempacar, sobre todo se lo pregunta cuando vuelve, a la ida no me suelo preguntar nada, por qué será, el Toni se dedica a condolerse de su miserable existencia.
Lo de miserable no es que lo diga yo, es que lo dice él, también dice “porca miseria”, se ve que en italiano se desahoga más y otras palabras que no reproduzco por ser este un blog fino y delicado además de libre de humos.

Digo, Toni,majo, ¿qué tal si bajas a la compra?, por no tener no tenemos ni el medio limón mohoso que habita cualquier frigorífico que se precie.

Que no, que está mirando por la ventana que tiene algo muy importante que avistar.

Lo que le gustan a este hombre los avistamientos, no habrá tenido bastante con toda la fauna avícola que se ha echado a los ojos estos días y todavía quiere más.

Pues aquí solo vas a encontrarte con palomas, gorriones y alguna urraca, así que deja ya la observación aviar y haz algo práctico.

Que no, otra vez. Y que lo que espera nada tiene que ver con las aves aunque también es celeste.

Florence, Florence, en ti confío, ¡ven ya!, le oigo que grita sacando cuello y cabeza por la ventana.

Lo que me faltaba, ahora me pone los cuernos y ni siquiera lo disimula. O peor, está invocando a algún espíritu. No sé cuál de las dos opciones me gusta menos.

He tenido que dejar el maleterío a medias para que me lo aclarase.

Eres más tonta de lo que pensaba, Eva, me ha dicho riéndose por primera vez desde que llegamos a esta ciudad que tanto le descompone.

Me refiero al asteroide Florence. Con un poco de suerte cae cerca del bar y mañana no tengo que ir a currar. Estoy muy deprimido, solo una catástrofe interestelar me puede salvar.

Pues sí que…esperando al asteroide,  lo llevas claro, Antonio, ¿no ves que va pasar a una distancia como de dieciocho veces de aquí a la luna?
Bah, eso dicen pero  no te puedes fíar, los asteroides son muy de cambiar de idea en el último momento, no descarto que se arrime. En Florence tengo puestas todas mis esperanzas

Eso esta muy bien, en algo tenemos que creer los seres humanos que no creemos en nada, pero mientras llega la bola salvadora puedes ir poniendo la lavadora y no es por hacer una rima mala, es que urge.

Que no. Que tiene miedo de que si deja de otear el horizonte, Florence no se sienta bien acogido y enfile para otro planeta.
Que se queda de guardia. Luego ha dicho algo de la Sexta Extinción masiva, está muy obsesionado con ese tema, y del bloque de hielo de la Antártida que vaga a la deriva, eso ya por adornar un poco el Apocalipsis. Y luego más porcas miserias y más vida ruin y ya no sé qué plegarias y lamentaciones añadidas porque me he bajado a la compra.

No era mi intención empezar esta cuarta temporada (estoy durando más que Juego de Tronos pero en cutre) con las aberraciones del Toni pero, entederlo, majos: o escribo sobre él o lo extermino. Se puede querer y odiar a la vez y con mucha intensidad, acabo de descubrirlo gracias a Florence. No, si…