Día: 30 noviembre, 2017

No contrastes las fuentes

Me he encontrado a la Esme esta mañana muy enfrascada en sus propios enfrascamientos, lo que quiere decir mareando la perdiz en internet pero que a base de bien. Se puede llamar también navegación, por darle al símil marino. Gusta mucho a la realeza esto de los símiles marinos, por eso en sus discursos están siempre dale y dale con la singladura. Queda finísimo.

Digo, Esme, maja, levanta la cabeza y hablemos cara a cara como en la prehistoria, ¿ es que no me has visto?

Como para no verte con tu volumen y tu masa, solo me estoy haciendo la longuis. Es que tengo mucho trabajo con las noticias nuestras de cada día.

Qué bien, te has metido a periodista, eso me gusta, ya has vuelto a emprender.

No, no es eso, es que sigo los consejos que tan desinteresadamente nos dan los de Facebook. Dicen ellos que para identificar las noticias falsas hagamos esto: investigar las fuentes, revisar las fechas, consultar otras noticias, prestar atención a las fotos…total que llevo toda la mañana solo con una y todavía no sé si es verdadera, falsa o todo lo contrario.

Menudo curro tiene esto, espero que me den un sueldo a cambio o me hagan alta directiva de lo que sea. Antes las noticias ya venían contrastadas de fábrica pero como ahora hay tantas fábricas…cualquiera con un poco de maña puede hacerse las suyas propias y ponerlas a circular.

Pues piensa que todas son mentira y acabas antes con la singladura, le he dicho yo cual si fuera reina y usara vocabulario real.

Oye, pues sí, tienes razón, voy a probar. A ver, a ver…Kim Jong Un no existe,  ¿cómo va a existir semejante mamarracho?  Su antagonista mostrenco, Donald Trump, tampoco existe, pero si es que es imposible, ¡cómo he podido creerlo! Y el iceberg gigante que se ha desprendido de la Antártida a causa del cambio climático, buenoooo, esa es la típica historia que se acaba de inventar uno que se aburría en la oficina.

Ale, venga, que te invito a un café, qué tranquila me he quedado sin contrastar fuentes.

Huy, qué alegría, Esme, y si puede ser con bollo el café, mejor que mejor. Qué bonita singladura hemos hecho hoy.