Al 22 de enero le gustó un comentario

Anda, mira, por ahí viene Eva con un niño de cada mano y qué tarde, si ya casi está anocheciendo.

Uffff, qué ceporra está, pero no se lo voy a decir, ni mucho menos, voy a ser bondadosa. Y mentirosa.

-Hola, Eva, qué raro, tú por aquí a la caída de la tarde, si tú eres más de mañana,  te veo más fina y segura, como las compresas,  ¿has adelgazado?

¿Veis que cara de felicidad? No lo veis pero os lo digo yo, se ha puesto contenta.

Bueno, pues qué alegría estar juntas otra vez y justo ahora que empieza la puesta de sol. Nos sentamos aquí en este banco y mientras los niños juegan o se pegan pacíficamente, lo que quieran ellos,  nosotras admiramos el panorama.

Estás muy simpática esta tarde, Esme.

No te fíes mucho, pero sí. Qué preciosidad de ocaso, el día ha sido insoportable, un lunes de lo más prototípico, pero se ve que nos quiere resarcir y resarcirse a él mismo y está dándolo todo ahora que le queda poco. Toma y toma esas nubes rojas y observa, cuando pasan los pájaros se les ponen doradas las alas, ¿no te quedas con la boca abierta? Sí, ya veo que sí, pero cierra la boca, hija, que pareces lela.

Esto último es más de tu estilo, Esme, ya me encuentro más a gusto, como en casa. La verdad es que es bonita esta puesta de sol. Me has recordado a Doña Marga, con ella veía muchas desde su ventana, siento nostalgia.

¿Que yo te recuerdo a una vieja? Perdona, pero  por muy encantadora que esta sea, lo que has dicho es muy grosero y las puestas de sol que veas a mi lado siempre van a ser mejores que las  que viste al suyo,  faltaría más. Esta es tan, tan pero que tan alucinante que estoy empezando a desconfiar,  ese color del fondo parece artificial, ¿no estará hecha con una impresora 3D?

Qué cosas dices, Esme, esto es verdadero, es el propio día atardeciendo.

Pues vamos a dejarle un comentario, qué menos, ¿dónde se lo dejo?

Ay, calla, Esme, que estás estropeando el momento, no se puede comentar a un día, él no necesita interacción, solo, siendo lo que es,  se basta y se sobra.

Ya me extraña que exista algo tan soso, poco sociable y carente de ego, pero si tú lo dices…  Voy a abrir el blog para comprobar si en las entradas en que salimos nosotras hay más visitas o menos que en las otras, a ver, a ver…. ¡Menos!, qué bajona,  si lo sé no miro, no nos quieren. Un punto rojo, acaba de entrar un me gusta, ¿dónde está el botón de me gusta que te guste?

No, Esme, ese no existe.

¿Cómo que no?, lo deberían poner. Me gusta que te guste, ¡clin! Y el otro entoces pulsa al de “me gusta que te guste que me guste”,¡¡ clin!! Y tú le contestas, me gusta que te guste que me guste que te guste,¡¡¡ clin!!!y luego…

Estás entrando en bucle, Esme y te estás perdiendo la puesta de sol tan maravillosa de hoy y la de hoy no va ser nunca jamás.

Ahí te doy la razón, que manía tiene todo con pasar de largo, con desaparecer, hasta nuestras íntimas amigas las series se acaban cuando más cariño las tienes,  ¿tú por cuál temporada vas?

– ¿De cual?

De la que sea que estés viendo con el Toni y no me digas que ninguna porque no me lo creo, todo el mundo tiene una serie que echarse al coleto antes de irse a dormir, ya sea solo o en compañía.

Nosotros vamos por la segunda temporada de la nuestra. Está bien, nos ha enganchado.

¿Ves? Las parejas perduran gracias al momento serie. Que lo que Netflix ha unido no lo separe el hombre, amén. Cambiando de tema : los niños ya no se están pegando pacíficamente, se pegan sin adverbio, para que luego digan que la infancia es de una pureza sin igual…Jacobín le ha dado una patada a Morganina y ella a él un mordisco en la oreja, ¡qué bruta!,  si casi se la arranca. Ahora están los dos llorando, deberías intervenir, cuidadora pasmarota, pero veo que estás en modo ONU. Anda, deja,  sigue disfrutando del atardecer,  mejor voy yo, les voy a dejar un comentario que se van a enterar estos dos.

¿Qué les has dicho, Esme? Se han callado como muertos y están más blancos que la nieve.

Nada, una amenaza de las básicas. Y digas lo que digas yo al día le comento algo, no me quedo tranquila sin soltar lo mío. Se lo voy a poner aquí, pegado en la pared del quiosco, “es impresionante lo bien que te mueres, día lunes 22 de enero del 2018. He visto morir a muchos ya, caen como chinches, pero como tú, ninguno. Qué colores, qué belleza, soy tu fan, te admiro y te adoro, que lo sepas”.

He exagerado un poco pero eso él no lo sabe. Ahora me quedo aquí quieta a ver si me dice que le gustó mi comentario, es lo mínimo. Ay, que sí, me ha contestado, he oído un ¡clin!

Ha sido un pájaro, Esme, ese de ahí.

Normal, los días tienen sus emisarios, ¿no lo sabías?

 

 

 

39 comentarios en “Al 22 de enero le gustó un comentario

  1. Jajajaja, hoy te has salido de graciosa, y no es que incontables e innumerables veces no lo hayas hecho -y de brillante, de genial, de original, de poética, de profunda-… Basta, basta, esta puntualización ha sido al más puro estilo Esme, como se puede comprobar. Empezando por el título, que ya choca bastante. Ya sería la rehostia ver el mundo y la vida en clave bloguera, por ciertos cruces de cables.
    Muy bueno lo de pegarse pacíficamente, es gracioso de c… (perdón). También dile a la Esme que le hago un like a “he visto morir a muchos ya, caen como chinches”, o mejor tendrían que inventar otro botón, donde haciendo un cómodo, rápido, gratis, sin consecuencias (negativas, positivas sí, muchísimas) clic de ratón viniera a significar “jua, jua, jua”, o incluso otro que fuera la fusión de ambos. Vaya, estoy entrando en bucle (que viene a ser como hiperventilar, creo), y me ha gustado mucho lo de ese bucle y los likes sobre likes.
    También dile que genial lo de dejar el comentario en la pared del kiosco. Otros hacen palabras gigantes en las playas, o manifestaciones con pancartas o mensajes gigantes para ser filmados desde helicópteros. El pájaro emisario va muy en línea con los cuervos de Juego de Tronos (serie que creo no miras), pues los usan de emisarios.
    Ah, bueno, también dile que te puede gustar algo, un post o un comentario, o una persona o su bitácora o su estilo sin necesaria e impepinablemente tener que dejar like. ¿O estaré fatalmente equivocado?

    1. Lo del botón de la risa estaría bien, bueno ya tenemos los emoticonos y el jajajaja.
      Claro que te puede gustar algo y no manifestarte. Se puede ser un lector silencioso y además ya sabes que a mí los ” like” no me apasionan.
      Pero a la Esme sí, ella los colecciona, así que hoy te va a adorar.
      No recordaba lo de los cuervos de Juego de Tronos o no llegué ahí porque entera no la he visto.
      Pues que me ha encantado tu comentariooooooo, jajajajaja ( pero es verdad)

      1. Es verdad, también están los emoticonos, que me hacen muchísima gracia -algunos- y las distintas formas de reírse. Cuando quiero enfatizar mucho (o darle un tono algo irónico) utilizo siempre el “jua, jua, requetejua”, la distinción es importante.
        Siempre recordaré este día porque una gran filosófa dijo que “escribir una entrada en tu blog es como dejarle un comentario al mundo y a la vida”. Estoy bromeando, claro. Aunque no tanto. No lo has dicho pero te has acercado.

  2. “me gusta que te guste que me guste que te guste,…” buenísimo! jjajajaja
    Cielos…no sabía que se podía dar like a una entrada!
    No me entero de ná…

    Besos despistados.
    Pero leerte me gusta mucho.
    ; )

    1. Es que en blogger creo que no se puede, pero en wordpress sí y también se puede dar a un comentario que te haya gustado, de ahí el lío que se arma la Esme.
      Muchas gracias, Carmencita :))
      Besos

  3. Me encanta tu blog, se podría hacer una serie con tus entradas. Miras el mundo de una manera especial, llena de ternura e inteligencia.

    Un beso.

  4. Y como tantas otras veces, mi niña, me haces reír. Una pena que no existan botones para todo. A mí ese de la risa ya me parecería estupendo. Te llenas de arrugas, pero… y lo bien que lo pasas!!!
    Besazos de esos de los más grandes.

  5. 😀 😀 😀 😀 ¡Pero qué buena eres, Paloma! ¡Y eso que ni pones foticos! Para que luego digan que los blogs que las ponen tienen más seguidores. ¡Ja! Tus letras pintan ellas solitas y pintan, directamente, en la imaginación de los que te leemos fielmente.
    «Se pegan sin adverbio, para que luego digan que la infancia es de una pureza sin igual». Y «veo que estás en modo ONU» No me he podido reír más. El otro día, en el curso que estoy dando sobre escribir cuentos, comentaba que, cuando pensamos en la infancia la pasamos por el tamiz de nuestros propios recuerdos y la convertimos en una Arcadia feliz, cuando, en realidad, las coas son, exactamente, como tú las describes.
    Esme es el contrapunto real para poner los pies en el suelo.
    ¡Un beso enorme! Y gracias por regalarnos estas letras magnificas.

    P.D. Aingssss, mi doña Marga. ¡En cuanto pueda, empiezo a releerme las entradas en las que ella sale!

    1. Oye, que últimamente sí que pongo alguna “fotico” aunque ya sé que preferís las letras.
      Lo que más ilusión me hace es que te hayas reído.
      Gracias a ti por seguir leyéndome, Nona :))
      Y un beso

  6. Bueno, Paloma, es genial.
    Me encantan estas dos, son las protagonistas de una excepcional serie…
    Click al 22 de enero, a la Esme y a la Eva y a ese atardecer que estupendamente me haces admirar.
    Besos y feliz noche

  7. Jaja, me haces reír, me emociona tu poesía, tus escritos son entrañables, de ñam, ñam, tus fotos son también de ñam, ñam … jaja …
    No tienes desperdicio …
    Resumiendo, ¡me encanta!!!
    Click en ¡todo!
    Y muchos besos.
    🙂

  8. Ay, eva, que me retiro durante una temporadita por exceso de curro y de complicaciones personales. Espero estar de regreso pronto para seguir comentando tus andanzas pero, aun a falta de comentarios, no pienses ni por un momento que dejo de leer tus relatos. ¡No podría! Te mando un achuchón muy gordo. y ¿querrás despedirme de la Esme? Gracias, guapa.

  9. Contundente Esme, y además con experiencia en el control de conflictos. Creo que su labor actual es un desperdicio y deberían ponerla de asesora en Administración Territorial para moderar las reuniones con los presidentes con minúsculas. ¡A ella le iban a venir con peticiones!
    Para series no estamos, mejor que Netflix resulta descubrir este recorrido hacia el origen de tu mundo.
    Un abrazo.

    1. Hola, Carlos.
      Me he tenido que leer la entrada otra vez para responder, que ya no me acordaba.
      La Esme es tremenda, no sé por qué la tengo encerrada. A ella y a sus amigos. Ahora me da pena. La dejaré salir de vez en cuando.
      Algunas series están muy bien y enganchan que no veas.

      1. Espero que Esme no aproveche la libertad para darte un golpe de estado. Es verdad, las series cada día están mejor hechas, aunque me interfieren en la capacidad de imaginar cuentos, me gustaron sobre todo The big bang Theory y Doctor en Alaska.

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