De ardores y extrañezas

Estaba la Esme esta mañana obnubilá total dentro del quiosco. Esto va a ser el efecto de un lunes de febrero que vira ya del invierno a la primavera, he pensado yo mientras me aproximaba.
Digo, Esme, guapa, a qué viene esa cara de alucinación.Ya sé que están floreciendo los primeros almendros,  es un fenómeno muy precioso y digno de ser contemplado, pero lo hemos visto ya otros años, no se puede decir que nos sorprenda, tampoco es para embobarse así con el ciclo estacional.

Ah, no, no, nada de almendros, estoy mirando el fuego. El fuego, el mar, el rostro amado mientras es amado, luego ya no…son todos ellos lugares hipnóticos donde la vista se queda prendida y no se puede despegar, se me pone ella como si fuera una poeta de mercadillo que lo mismo te vende un tomate que te hace un recitativo. Y todo esto sin quitar la cara de embobe dirección su teléfono inteligente.

Yo no veo fuego por aquí, maja, pero tú sabrás.
No me gusta contradecir a las amigas, tampoco a las enemigas, soy muy de seguir la corriente a todo el mundo  y dejar a cada cual con sus cosillas, discutir me da pereza, no tengo la necesidad de imponer a otro mis opinines, como tampoco tengo muchas…será por eso. El Toni dice que admira esa indiferencia mía en querer tener razón, pero que al mismo tiempo le irrita profundamente.

Sí, mujer, es el fuego de las redes sociales, me aclara ella, mira, mira cómo arden. Si hasta crepitan. Arden casi todos los días y por cualquier nimiedad, tienen esa capacidad. Y después de haber ardido, se regeneran no sé cómo, y listas para volver a arder. A saber qué leyes físicas o químicas seguirán pero las de la materia no son. Es raro, ¿verdad?

Bueno, sí, no sé, no estoy muy puesta en redes ardorosas.

Mejor para ti, son tóxicas, me noto un ahogo raro. Se acabó, voy a mirar los árboles, su belleza silenciosa me calma y me sana. Ay, qué bonitos son, transmiten paz. Aunque al mismo tiempo, qué raros si te paras a mirarlos con detenimiento. Ese tronco, esas raíces escondidas que chupan de la tierra, esas ramas…Igual que nosotros los humanos, es que te observo ahora mismo a ti, Eva, y me pareces un ser de lo más extraño. La nariz, las orejas, el pelo, los ojos. No abras tanto los ojos que todavía me pareces más rara. Y cuando hablas…esa manera de mover la boca y articular el lenguaje y el lenguaje….somos rarísimos, ridículos, también prodigiosos.  No me digas que no.
No te digo que no.
Y no me des la razón, tampoco.
No te la doy, tampoco.
¿Quieres arder como una red social cualquiera? Porque me están entrando ganas de incendiarte.

Hija, Esme, que agresiva te pones para ser un lunes de febrero a medio camino entre el invierno y la primavera. Ponte a mirar el fuego otra vez y te obnubilas como cuando he llegado. ¿Y por qué motivo arden ahora las redes?

A ver que te diga…ah, sí, por el himno de la patria nuestra, ya ves tú. Una mujer cantante le ha puesto letra y dice que ya se puede ir tranquila a la tumba, madre del amor fermoso, no doy crédito a lo que leo. Debería volver a examinar los árboles pero voy a seguir un poco más, nada, de verdad, un rato corto, yo controlo, yo controlo.

No le he querido decir por no asustarla que esa frase es la misma que repetía cada día el yinyanes, el drogadicto más famoso de mi pueblo.

41 comentarios en “De ardores y extrañezas

  1. “Nuestro himno no tiene letra ¡ya está!”, ha zanjado la ex ministra y portavoz de Igualdad, Carmen Calvo ( PSOE) …..Albert Rivera y Mariano Rajoy aplaudieron la iniciativa….se agranda todavia más la oposición. ¿ A donde vamos a parar? Besos ,Paloma

  2. He estado un poco alejada de las redes sociales estos días de atrás con mis propios ardores y dolencias, esta mañana al asomarme al mundo he visto de qué va lo del himno. Parece estar de moda, en EEUU ha pasado algo por el estilo. La Esme me convence más cada día. Besos para ti.

    1. Sobre todo espero que te encuentres ya bien, eso es lo principal, lo de las redes sociales no tiene mayor importancia. Cada día arden por algo que se olvida al día siguiente y así sucesivamente.
      Besos de parte de la Esme.
      Y míos, por supuesto.

  3. La Esme, diga lo que diga, está enganchada, como el drogadicto de tu pueblo. Todos corremos ese riesgo, incluso los que quieren mantenerse al margen, y no por una cuestión de pureza. Al final acabamos enterándonos de lo que se cuece en las ollas más burbujeantes.

  4. Nunca lo había pensado pero es cierto que las redes arden todos los días por algo diferente. No sé si realmente pasan tantas cosas importantes o si tenemos una necesidad compulsiva de ver eso arder, como el yinyanes el papel albal… Besotes!!!

  5. Bien por la Esme
    Se ha ganado mi admiracion mas alocada
    Tambien yo me miro, y miro a los demas seres humanos con extrañeza……….jajaja que risas esas cabezotas, esos ojos, manos y pies, y todos que se bambolea
    Jajaja que pedazos de ridiculeses somos!!

  6. Un himno de un estado aconfesional que nombra a Dios y dice no tener que pedir perdón, de qué, no me representa. La confrontación y el negocio están servidos.

    Eres un crack.

    Un beso, con muiñeira.

    1. Los Luthiers tienen un episodio muy divertido sobre la creación de un himno, hasta se inventan un enemigo para darle más énfasis. Si te quieres reír búscalo por google.
      Otro beso ( con chotis, no, no me va) 😉

  7. Yo le daría una oportunidad al yinyanes para que le pusiera letra al himno o, mejor aún, se lo encargaría a telecinco, para que montara un reality encaminado a este menester, podría invitar a Leonardo Dantés, él si que sabría hacer un bonito himno. Saludos

      1. Una de mis hermanas siempre cuenta un cuentecillo que, además, pone en práctica y garantizo que le funciona, porque aparenta 10 años menos de los que tiene…
        —¡Qué joven se mantiene usted!
        —Eso es porque no discuto nunca.
        —¡No será por eso!
        —Bueno, pues no será por eso…

        😀 😀 😀 😀

  8. Como sea que alucino con los efectos que provoca en el personal la conexión permanente. Todo quisque interactuando con la black mirror mientras cruza. Por no discutir, prefiero pisar el freno que tocar el pito y decir adiós con la manita al interfecto, que de facto me queda debiendo la media vida que controla. Un abrazo. Hale que te pongo una música de cuando fuimos porreros, menos aquél que llegó a ministro del interior. ¿Será porque le decían el tontacebes?

    Jajaja, sabes? aún advierten que tiene contenido inadecuado, ¡por dios que horror!

  9. Estamos todos empanaos con las pantallas. Yo también. Pero por la calle todavía no, me gusta mirar a mi alrededor.
    ¿Contenido inadecuado? De verdad que se asustan por nada algunos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .