Los venenos, sus antídotos

Mientras recorríamos el desmochao intentando alcanzar a Rosi para que nos explicara qué pensaba hacer con tanto palo, me fijé en las atípicas bellezas del lugar. En los arbustos, flores, matojos, hierbajos y árboles retorcidos que de pronto se han vuelto amarillos, blancos o morados. También había cascotes, desperdicios, abejorros exploradores y mucha tierra reseca. Parecía la página del cuaderno de un niño que está aprendiendo a pintar, lleno de colores chillones que no respetan el contorno de las cosas, lleno de cosas sin contornos.  O los bocetos de un loco. Sea como sea, tiene algo muy atrayente el  desmochao. Por fin llegamos hasta donde estaba Rosi.

– ¿Qué haces con esos palos, no irás a prender una hoguera aquí mismo?, le preguntó Petronila. Mira que estamos a 25 grados, y señaló el termómetro que se ve enfrente, sobre el edificio moderno, al otro lado de la autopista.

-Ahora no tengo tiempo de cortar pelos ni de teñir ni de poner mechas ni de que me soltéis el rollo mientras os peino, ya lo aviso. Es que la gente se cree que las peluqueras somos como los médicos, que siempre estamos de guardia y prestos para resolver emergencias. Os las apañáis como buenamente podáis. Falta os hago, ahora que os miro más de cerca, santa María Magdalena, patrona de mi gremio, ¡ qué greñas me lleváis!,  pero ya os digo que no puedo, estoy ocupada.

-Ya, ya, si eso lo vemos y no queremos tus servicios, solo saber qué haces.

Abrazó Rosi sus palos como si se los fuéramos a quitar, levantó la cabeza  y sus pelos teñidos de verde y azul refulgieron al sol igual que  si a ella también la hubiera coloreado el niño del cuaderno o el loco de los bocetos. Así de iluminada, dijo:

-He sentido la llamada del arte mientras estaba lavando a una señora y le he dicho, ahí te quedas María Consuelo, sécate tú misma y cierra la puerta al salir.  Tengo que obedecer estas llamadas porque ya tengo comprobado que cuando reprimo mi creatividad se me agría el  carácter, es como si la vida me fuera envenenando y , o me tomo el antídoto a tiempo o… no sé si me entendéis.

-Te entendemos a la perfección, Rosi, ¿qué te crees, única? Yo me siento envenenada cuando no lucho por la causa, por cualquier causa, ahora mismo estoy envenenada hasta los tuétanos,  y esta de aquí, mi prima la rara, se envenena cuando no escribe chorradas en su blog o en sus cuadernuchos. Lo que no sabíamos es que fueras artista de los palos, ¿y qué vas a hacer con ellos?

Soy artista de lo primero que pillo. Esta vez estoy creando un ciervo,  ya lo tengo casi acabado, las astas se las estaba haciendo con peines rotos pero ya no tengo más y por eso he venido a por palos, lo voy a colgar en el escaparate de la peluquería durante unos días, es mi galería.  Son obras de arte efímeras, como la vida misma, las tengo unos días expuestas y después las desmonto. Monto y desmonto constantemente como en un proceso de renacimiento y muerte, tal como hace nuestra madre naturaleza, tal como todo lo existente. Mirad, ya les han brotado hojas y flores a los árboles, todo reverdece y reflorece, llega la primavera y luego se marchará. Monta y desmonta, pone y quita, nace y muere, abrocha y desabrocha la vida.

Ah, dijo Petronila, pues sí.

Yo no dije nada porque nos habíamos acercado a la peluquería  a ver al ciervo  y a María Consuelo secándose ella misma con cara de cabreo y aquello, aquello (me refiero al ciervo) es que no sé cómo calificar aquello. Llamativo sí me pareció.

Recuerdos a Ceferino, se despidió Rosi empujándonos de  su peluquería taller creativo anti envenenamientos. Qué hombre más encantador, es un cielo, un tesoro,  la suerte que has tenido.

-Creo que está un poco enamorada de él o más que un poco, me confesó Petronila ya fuera de la peluquería. A la inversa me parece que que no, pero tampoco podría asegurarlo, yo ya no soy la que era,  ya no tengo las energías ni el atractivo que tenía y encima estoy envenenada,  ahora la que manda es la misteriosa y me acaba de decir que nos sentemos en esta terraza y que me invites a una caña y a un pincho de morcilla.  La morcilla tiene hierro y estoy carente.

Los mensajes de la misteriosa me están empezando a parecer un poco interesados, pero tampoco quiero desconfiar de mi prima enferma y en momentos bajos.

Total, que nos sentamos. Petronila me dijo que había estado  estos días leyendo el libro Paisaje con grano de arena de la poeta Wislava Szymborska y que qué me parecía si intentaba ella escribir también, sin pretensión ninguna,  como antídoto más que nada.

-Parece fácil, igual que ella tiene una poesía a la cebolla, yo le puedo hacer otra a la morcilla, por ejemplo. Me voy a apuntar aquí mismo, en las notas del teléfono, unas primeras ideas que se me han ocurrido,  en principio no son muy allá pero luego quién sabe… Ya verás, ya verás.

Morcilla, morcilla, que os den a todos morcilla, susurró Petronila entre bocado y bocado. Me siento mejor,  menos intoxicada por la vida y sus ataques y eso que todavía no tengo más que una idea por encima de lo que va a ser el poema,  ¿te gusta?

Menos mal que no tuve que contestar porque ella metió la cabeza debajo de la mesa, me pegó un tirón del brazo para que yo hiciera lo mismo y muy alterada dijo: mis hijas, mis hijas, por ahí vienen,  que no me vean, por Dios.

Y yo que pensaba que eran los hijos los que se escondían de los padres…

-Están guapísimas y qué altas y bien plantadas, observé sacando medio ojo.

Sí, sí, todo lo guapas que quieras pero las temo más que a un nublao, no asomes la cabeza hasta que no se pierdan de vista.

¿Y por qué tendrá tanto miedo Petronila a sus vástagas,  Hilde y Cune? Si parecen inofensivas.

Morcilla, morcilla, que os den a todos morcilla, siguió recitando Petronila bajo la mesa junto a una hilera de hormigas atraídas, no tanto por el poema, como  por nuestras migas.

38 comentarios en “Los venenos, sus antídotos

  1. Entiendo perfectamente a la peluquera y tu prima, es necesario desarrollar la creatividad que hay dentro de cada cual, lo que ocurre es que a veces, que la necesidad de crear y la habilidad no van de la mano, no van a la par… espero que el poema a la morcilla de tu prima resulte un buen recital de versos.
    ¿No sé por qué tantas escondidillas de sus hijas! La misteriosa está resultando ser muy, muy misteriosa.
    Abrazos miles, Paloma.

    1. Bueno, pero la poca habilidad no importa.
      Si se tiene esa necesidad hay que satisfacerla para evitar males mayores.
      Claro que el ciervo…tela, telita.
      No sé por qué Petronila se esconde de sus hijas aunque algo me estoy imaginando.

      Muchos besos, Maite

  2. Gracias, Paloma! Me encanta escucharla a Petronila!
    Y me llevo este pedacito abrochado en mi memoria: “Monta y desmonta, pone y quita, nace y muere, abrocha y desabrocha la vida”.
    Un abrazo!
    Marta

  3. Rosi tiene más razón que una santa. La creatividad reprimida es fuente de amargura. Si creas, vives. Si no creas, te frustras, que es como envenenarse, por utilizar la drástica terminología de Petronila. Vaya buena lección de arte y filosofía que nos ha dado, no tu prima sino la peluquera.

    1. ¡Y tanto que tiene razón!
      De alguna manera nos tenemos que resarcir de las faenas que nos hace la vida. Y crear es una de esas maneras. No molestas a nadie o a casi nadie ( me pasa como a tu protagonista, que no me gusta molestar) y estás entretenido, lo que no es poco.

  4. Es que cuando el arte llama pues no hay que hacerle esperar, jajajjajaa
    Lo que me río aquí no tiene precio.
    Cada personaje que aparece es una alegría para los que te leemos… es el preludio de que lo vamos a pasar bien.

    Gracias.

  5. Pues mira que lo veía todo tan artístico que casi estaba pensando, impulsando por la envidia y alejando el riesgo de envenenamiento, en retomar los pinceles. cuando de repente a La Misteriosa, se le añaden misterios. Petronila habrá huido del hogar filial? Ceferino caerá subyugado por los reflejos del cabello de Rosi? Veremos al ciervo recibiendo un premio en Arco? Quién pagará el aperitivo? Esto, querida Eva, es un sinvivir. Un beso.

    1. Oye, Carlos, pues retoma esos pinceles. A mí es algo que me gustaría pero me pueden quedar los dibujos como el ciervo a Rosi.
      Me parece que he metido demasiados misterios, a cual más tonto, tengo que reducir.
      Es que luego no sé resolverlos.
      Otro beso

      1. Oigo, la pintura es muy absorbente, casi una obsesión que además propicia el aislamiento. Cuando se tiene familia no es sano. Contando mentiras lo pasamos mejor. Al contrario, los misterios nunca son demasiados porque de cada uno puede surgir un buen relato e incluso desatar pasiones, en cuanto Rosi tenga a Ceferino a tiro en el sillón puede estallar lo que sea, o no. Y que cada uno imagine lo que quiera. Seguro que con la prodigiosa imaginación que tienes, sabes sacar buen partido de cada escena.

  6. Hay que abrir las puertas a la creatividad, aunque sea para hacer un cuervo discutible. Eso siempre es bueno. Como buena es la morcilla aunque sin excesos. No se yo si un poema a la morcilla es una provocación al estómago. En fin que me gusta mucho lo que escribes, aunque te has acostumbrado a dejarnos inquietos, con esos giros finales, como la causa para esconderse de sus hijas 🙄
    Abrazos Paloma

    1. Eso, puertas abiertas y que salga lo que quiera salir, si es un poema a la morcilla, que sea, luego se puede hacer otro al omeprazol, para compensar 😉
      En realidad los giros finales los pongo para tener un hilo del que tirar y poder seguir por ahí, son pistas que me voy dejando a mí misma.
      Ya sé que como intrigas no valen demasiado pero así no me pierdo.
      Abrazos, Carlos

      1. Acabo de darme cuenta que en mi comentario, escribí cuervo en vez de ciervo, es solo una letra pero…¡que letra! 😂 Tus giros finales están muy bien, es como un hilo conductor que aumenta nuestra curiosidad, bien hecho 😉

  7. Seguro que la morcilla inspira la creatividad artística, además de sus consabidas virtudes culinarias y nutricionales. Me ha gustado mucho eso de “artista de lo primero que pillo”, es importante reciclar y no derrochar nada, el arte lo agradecerá y el medio ambiente también. Abrazos.

    1. Es verdad, es ecologismo del bueno.
      Nada de ir a comprar materiales, con lo que encuentras tirado. Tiene un pequeño riesgo de infección pero así es más emocionante.

      Saludos, Raúl

  8. Sería genial poder dejar el trabajo e ir a escribir versos encadenados sobre las mejores guarniciones para la carne. Los colocaría en una pancarta iluminada de extremo a extremo del magnolio más frondoso del parque.

    Eres la reina del humor tierno.

    Un beso.

  9. Vaya, vaya, ¿alguna no debería comer morcilla? (Aparte de mí, que por más que sepa que me va a dar ardor…).
    Pues estoy de acuerdo con que el arte hay dejarlo fluir, lo que nos guardamos dentro se enquista.
    Echo en falta una foto del ciervo. De todo lo demás vas sobrada.:)
    Un besote

  10. Qué a gusto te he leído,después del día que llevo…qué ratito más bueno,de repente me descubro riendo y disfrutando de tu historia…tan bien contada.
    Ganas tengo de leer el poema a la morcilla de Petronila…
    😀
    Lo del ciervo en el escaparate es de premio…jajjajajaja

    Deseando que siga la historia.
    Besos sin migas!

    1. No hay nada que me pueda alegrar más, Carmen :))
      Si te digo que el ciervo lo he visto de verdad en el escaparate de una peluquería…las astas estaban hechas con peines. Pensé, “esto no lo puedo desaprovechar”. En el fondo soy como Rosi, con lo primero que pilllo hago una entrada, jajaja.

      Muchos besos

  11. A mi también me ha tocado esa parte: Monta y desmonta, pone y quita, nace y muere, abrocha y desabrocha la vida.

    Lo mismo me has pillado en un día de esos, pero, no sé es muy bonito..

    Y sí, debemos hacer cosas para ganar dinero, qué remedio, pero de vez en cuando es bueno escapar de uno mismo.

    1. Es lo que hace la vida con todo, se ve que es una inquieta y no le gusta lo inamovible.
      Muchas gracias, Beauseant 🙂
      Es muy bueno escapar de uno mismo, necesario diría yo.

  12. “Performance”…que lo digas a Rosi y Petronila que así se llama cualquier cosa que se te ocurra hacer . Todo lo que hacemos es un arte y lo que no hacemos …también es un arte .Es el lema de los artistas del Performance . Muy bueno es el texto. Un abrazo.

    1. Sobre todo me gusta que lo que no hacemos también sea un arte. Un arte perfecto y lleno de posibilidades.
      Muy bueno!! Se lo cuento a Rosi y a Petronila para que lo sepan.
      Gracias, amiga Tatiana.
      Otro beso

  13. Ah, ahora entiendo lo del poema de la morcilla. Esto me pasa por saltarme entregas. Me parece muy bien esa escultura de ciervo símbolo de la naturaleza cambiante. Qué gracia me ha hecho el impacto que te ha causado, la lástima es que no lo describas.
    Sí, todos nos podemos sentir atacados o envenenaos si no damos salida a algunas inquietudes creativas o vitales.
    También me ha hecho mucha gracia ver que ha vuelto la entrada de “Gracias”. Toda una sorpresa. Y no me río, me parece muy bien. Sabia decisión, piensa en la unidad de todas las cosas (y sus interrelaciones) y que esa entrada ya tiene como tentáculos por tanta gente a la que ha llegado y tocado. Hala, desaparezco.

    1. El poema de la morcilla no trata en realidad del embutido, sino de pasar de la opinión ajena, entre otras cosas. También era una broma.
      Te hice caso y pensé que tenías razón, rescaté la entrada, era bonita por los comentarios y además que un poco de promoción no viene mal. Sin pasarse ni hartar a los demás, por supuesto.
      Voy a desenvenenarme un rato.
      Besos y gracias!!!

      1. Es verdad, trata también del pasar de opiniones ajenas, lo obvié pero queda patente. Y se nota todo ese humor. Me hiciste caso entonces… bien, pues me siento halagado. Sí, es bonita la entrada y no te haces pesada. ¿Ves? Si me hiciste caso es que todo está interrelacionado. “Tú” y “yo” no existimos en verdad, somos procesos dinámicos. El budismo postula que la conciencia ordinaria es un agregado de muchísimos elementos relacionados o sumados. “Me temo” que tiene razón…
        Desaparece el que no puede desaparecer pues no está… Jajaja, esto es un poco de broma. Besos.

  14. Tuve que descender y buscar la continuación. Ya sabes que estoy siguiendo la historia de Petronila, a quien le envío saludos (Ya imagino a Petronila diciendo: Y esta quién es para enviarme saludos? Bueno, dile que también la saludo) jajajajaj. (O todo lo contrario: ¿Me estoy volviendo famosa? Será por mi encanto).

    Lo de Rosi me cautivó y dejó pensando, o sea, sus arrebatos artísticos son algo cómicos, pero a la vez una proyección del sentido de la vida que muchas personas tienen. Es necesario entender, aceptar y fluir con los ciclos, eso facilita la existencia y regulariza el organismo.

    No me imaginaba a Petronila escribiendo, pero la escritura es medicina pura, una de las mejores terapias y herramientas tanto de autoconocimiento como de salvación.

    1. Petronila está feliz de que la saludes desde tan lejos. Le gusta pensar que alguien la conoce y se interesa por ella más allá del circuito limitado de su barrio.
      Y te devuelve el saludo, faltaría más.
      Yo también
      Y besos!!

  15. Acabo de llegar a los antecedentes de Petronila poeta y de dónde nació ese primer poema a la morcilla, quién le despertó su alma creativa, la peluquera, está muy bueno, me ha hecho reír , un abrazo

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