Día: 19 junio, 2019

Todos los médicos odian a esta mujer

Lo que no sé es por qué la odian, veo mucho ese titular pero no me atrevo a pinchar por si hubiera virus encerrado. Como la dueña del blog sigue ausente y antes de que Petronila cuele más poemas lacrimógenos con un rima que ni los de la clase de  primero de infantil, he vuelto. Ya no hace falta que os diga quién ha vuelto, ¿verdad?, no soy  la mujer a la que todos los médicos del mundo odian, esa no.

No era mi intención mancillar este espacio con mis tonterías, bueno sí que lo era, para qué voy a mentir. Pero aparte de dejar mis huellas, sobre todo, sobre todo  es  que  tengo que compartir el impacto que ha sufrido mi sensibilidad al contemplar a nuestro monarca vestido con el disfraz, que me diga traje, de la Orden de la Jarretera. Por todos los santos del  cielo,   si todavía me lloran los ojos: ese plumaje blanco que le cuelga por un lado de la boina (perdón, gorra alada estilo Tudor), esos lazos de vestido de primera comunión en los hombros de los que pende un collar dorado, esa capa de tuno  y,  para remate, una tela igualita a la de las butacas del cine que había en mi pueblo, dejada caer así, como quién no quiere la cosa, sobre el hombro derecho. Y después de dejarse ataviar de semejante guisa, ¡ale!, a desfilar  con sus nuevos amiguitos los jarreteros.  Más contentos que iban…luego se fueron a tomar el té mientras repicaban las campanas.

No puede ser verdad, no puede ser, me estaba yo diciendo mientras lo contemplaba, y luego querrán que confiemos y respetemos a la institución monárquica por  su modernidad y cercanía para con  los problemas del pueblo llano. Y eso me estaba diciendo cuando vi, agrandando la imagen,  que también llevan bordado un escudo con unas letras que dicen, “Honi soit qui mal y pense”, que traducido viene a querer decir, “que la vergüenza caiga sobre aquel que piense mal”.  O sea, que se lo imaginaban, que ya sabían ellos, los jarreteros,  que íbamos a pensar mal. y desde el traje nos largan la maldición. Ya ni la diversión de pensar mal nos van a dejar.

Todos los médicos odian a esta mujer. Si alguno sabe el motivo, que me lo cuente.

Queda debidamente mancillado este blog.

Adiós.

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