Day: 1 julio, 2020

Cuando mires la luna acuérdate de Demónax

Buenos días o tardes o noches, os habla la nueva dueña de este blog, Esmeralda primera de España y quinta de ya me lo pensaré. Hoy no hay cuento propiamente dicho pero sí os hablaré de un chiquillo que nació en Chipre en el siglo II a. de C  (parece mentira que ya  nacieran las personas hace tanto tiempo)  y al que sus padres llamaron Demónax o Demonácte. Estaría de  moda, qué quieres que te diga. La familia era adinerada pero Demónax abandonó las riquezas familiares (digo yo que con algo se quedaría) para dedicarse con total libertad a la filosofía.

“La felicidad se encuentra en la libertad”,  esto no lo digo yo, lo decía él. Y también  esto otro que os dejo aquí escrito para cuando tengáis un día de esos malos,  pero malos de llorar, “solo es libre el que ni teme ni espera ya que todas las cosas humanas no son dignas de miedo ni esperanza pues todas, agradables o molestas, son sin excepción caducas”.

Verdad es, pero que te consuele o te dé rabia ya es cosa tuya y del momento. Si estás feliz te va a hacer menos gracia que si todo lo contrario.

Demónax dijo lo que tenía que decir, pensó lo que le vino en gana,  hizo mucho deporte porque le gustaba estar fuerte y cuando ya de viejo notó que el cuerpo empezaba a fallarle, dejó de comer y adiós muy buenas.

Un cráter de la luna lleva su nombre  (bastante le importará eso a él a estas alturas).  A mí sí me gustaría que le pusieran Esme a un cráter lunar pero mientras esté viva, para poder dar envidia a mis a amistades y enemistades. Muerta ya no lo quiero, no le veo utilidad.

No estoy muy segura de que este filósofo del que os hablo existiera, de él habla Luciano de Samóstana, En su libro  “Vida  de Demonacte”, pero pudiera ser que se lo inventara porque fue un escritor muy imaginativo. Si es que fue un personaje me sentiría muy feliz y hermanada y tendría la esperanza de que alguna de las frases que aquí voy soltando pase a la posteridad en un libro titulado, “Vida de Esme”. La posteridad no es un barrio aunque lo parezca.

Y todo para que en un lejano futuro algún desequilibrado hable de mí en un blog cualquiera sin dominio propio.

Cuando miréis la luna, acordaos de él, existiera o  no. Y ya de paso de mí, que aunque no existo sí que existo y os cuento historias y  pongo citas fusiladas de la wikipedia que es un primor.

Hasta la próxima.