Lo que nadie puede hacer por ti

Los arreglos que está haciendo en la azotea tienen muy ocupado a Toñín, tanto que apenas se le ve por el portal, Sonia lo echa de menos. Algunos de los habituales se han ido de vacaciones, como Emilia, que salió disparada el otro día con un broche en forma de pez enganchado a la blusa, como proclamando “a la playa me voy” y aquí os quedáis en el asfalto cocido. C,est la vie, se dice a sí misma Sonia como consuelo y para espantar esa desazón que le provoca el verano, el suyo, no el verano en general.

Un borracho se ha quitado la camisa y la está utilizando de capote para torear a los que pasan, cuando ve algo distinto a una persona, como una moto, se emociona mucho y acentúa sus lances. Los dos perros de Sonia también le han provocado entusiasmo y sale corriendo hacia ellos tratando de dibujar una Verónica. Sonia avanza a su ritmo sin inmutarse, borrachos toreros a ella. Que sepas, le dice, que estos perros fueron maltratados, a este le quemaban con cigarrillos, si quieres te enseño las quemaduras. Sonia se para y comienza a contarle las desgracias de los chuchos, tema en el que es especialista. Con tanto verismo narra y tan desconcertado ha dejado al otro que consigue que el hombre se vista y, afligido, se marche dando tumbos en otra dirección.

Si espera un poco más, Toñín aparecerá porque ya casi es la hora de recoger las basuras, a la tercera vuelta a la manzana, ahí lo tiene, despeinado y con los bigotes alicaídos, mustios de calor y polvo.

Tú no puedes hacer todo, tienes que pedir ayuda, búscate a alguien que suba contigo a hacer los arreglos esos y así acabas antes, ¿no ves que te va a doler la espalda o te va a dar una insolación? Y si te lesionas o te pones malo luego no vas a poder hacer ni eso ni nada y verás…

Es que hay cosas que otro no puede hacer por ti, contesta Toñín recostándose en la pared que, a última hora del día, arde. Una vecina con una cara muy blanca e inexpresiva, como de sábana, se les une. A Sonia no le gusta mucho porque no habla y porque tiene la sensación, siempre la tiene cuando la ve, de que acaba de resucitar. La vecina cara de sábana se llama Esther y va en zapatillas de estar por casa.

Qué tontería es esa de que solo tú puedes hacer las cosas, alguien más podrá, dice Sonia mirando solo a Toñín.

Que no, que hay cosas que solo tú puedes hacer. Pis, por ejemplo, eso no lo puede hacer otro por ti.

Anda este, qué cosas dice, tiene cada caída…

Ahora sí ha mirado Sonia a cara de sábana, pero nada, ni una respuesta, solo la frente blanca se arruga levemente.

Morirse, sigue diciendo Toñín, eso tampoco lo puede hacer otro por ti.

Te doy la razón, eso sí que no…ojalá, ¿verdad? Muérete tú por mí, que yo no tengo ganas.

Esther sacude su sábana en oleadas de risa.

La Planchá irrumpe con ruido de maletas atravesando la tertulia del ocaso.

Me voy. A Roma. Nos vemos a la vuelta. Cuando tire la moneda en la Fontana de Trevi a lo mejor me acuerdo de vosotros, ¿algún deseo?

Pero antes de que tengan tiempo de manifestar nada, ya se ha subido al coche de alquiler que la estaba esperando abajo.

Hoy ya no porque se nos ha hecho tarde pero mañana o pasado mañana vamos a subir a la azotea a ver la puesta de sol. Os lo juro, la iglesia blanca vista desde arriba parece el Vaticano. El mismito Vaticano.

Las moscas revolotean muy contentas alrededor de los tres, como si estuvieran de acuerdo y quisieran apuntarse al plan.

Ver la puesta de sol, eso tampoco lo puede hacer nadie por ti, mete Toñín en la cuenta de actividades no delegables.

Ni el sol ni la luna, añade Sonia mirando para arriba.

Huy, así partida se parece a la media pastilla de orfidal que me tomo para dormir. Un poco más grande, claro está.

32 comentarios en “Lo que nadie puede hacer por ti

  1. El orfidal es la hostia sagrada de los tiempos modernos.
    Tanta soledad, tanto calor, tantas moscas, tantos desarreglos emocionales acaban conduciendo a comulgar con la esperanza del atontamiento eterno.
    Cómo disfruto leyéndote.
    Gracias.

  2. Me encantan esas personas que ante una afirmación general, «Qué tontería es esa de que solo tú puedes hacer las cosas», son capaces de darle la vuelta para llevarte al terreno de lo concreto…. Digo que me encantan, aunque me pongan de los nervios 🙂

    Yo ya hace mucho tiempo que me di cuenta que no era especial, llegas al mundo, te marchas y nada ha pasado entre una cosa y la otra…

    Suerte con el verano, viene rabioso.

    1. Es que ponen ejemplos para que se entienda mejor. En lo abstracto nos perdemos.

      Todos somos especiales para alguien o por algo y a la vez insignificantes.

      Me da miedo el verano y sus furias de fuego.

  3. Qué malo es el calor. A lo mejor la resucitada tiene ese aspecto y esa actitud para ahorrar energía y pasar menos calor. Playa, Roma, … lo importante es huir del asfalto y de las obras de las azoteas, de lo contrario se te puede reblandecer el cerebro hasta mutar en borracho torero. Besos.

    1. La cara de sábana la tiene también en invierno, jeje.
      Tienes razón, Madrid en verano no es el mejor lugar y acabamos haciendo cosas raras.
      Más todavía.
      Besos y que te puedas ir pronto de vacaciones.

  4. Sé que no está bien lo que voy a decir, pero es que hay personas y otras cosas que no sabría definir, que aparecen siempre dispuestas a demostrar que son algo más que los demás, más listas, más sabidas, más viajadas, más ricas. Para los que acostumbramos a ser de los demás:
    Esta mañana en la caja del Lupa. Tu vecino de confianza. Una advenediza pregunta al pobre Braulio
    ¿No tienen productos naturales?
    ¿Sí señora, que desea?.
    Alguno con colágenos y magnesio, ha solicitado. Y allá que se ha ido, pastoreada por María, hacia la estantería de los colágenos.
    Pues el colágeno sale añadiendo patas peladas de gallina al cocido y el magnesio se lo ponemos en polvo a las coníferas para combatir el amarronamiento de las hojas. He dicho.
    ¿Por qué no te callas? Ha dicho la Nines así en plan monárquico.
    Así que sumido en un silencio de oratorio, me he llevado el carro con la compra a la camioneta.
    Lo dicho, que hay personas y otras cosas.

    1. Jajaja, me encantan tus puestas en escena.
      Pues has estado muy acertado en lo de las patas de pollo, pero donde esté un buen bote de plástico…
      Hay mucha gente presumida y cansina
      Ni caso.
      Besos

  5. Muy buen grupo de personajes que se están juntando y forman esa troupe de encerrados en la ciudad en pleno verano con lo que eso significa, salvo aquellos que pudieron salir, muy entretenida, ese personaje de la sábana, está muy bueno, saca sonrisas, aunque son realidades que pesan. Un abrazo y gracias por estos relatos

  6. Hola Eva , el nuevo personaje hace mucho juego con la señora de la plancha , y es que este verano , es matador .
    No me extraña que más de uno de tus personajes , para evadirse se tome un orfidal
    que los dejas fuera de combate.
    Besos de flor.

  7. No puedo evitarlo: cada vez que leo un texto tuyo se me va poniendo una sonrisa (de esto no me doy cuenta hasta el final y siempre me digo, «pero que cara de tonta debes tener»). No dejes de escribir nunca, Paloma: tienes un don.

    1. Hola, Carmen
      ¡Qué alegría tu visita y palabras!
      El calor de este verano ha derretido al supuesto don.
      A ver si se recupera cuando refresque un poco.
      Ojalá te vuelva a leer por aquí o, mejor todavía, en tu blog, si todavía lo mantienes.
      Gracias y muchos besos.

  8. Holaaaaaaaaaaaa , todavía no has vuelto de las vacas de verano , yo digo como toro
    Te hecho de menos a ti y a tus personajes de barrio , besos de flor.🥵🥵🥰🤗🌺💋

  9. Precioso, tremenda escritora. Esto es una escena para el cine. La señora con cara de sábana… morí. Gracias totales. Leo algunos comentarios y no entiendo casi nada. No estoy segura de estar hablando el mismo idioma. Saludos cariñosos a vos, y a todos los comentaristas desde el otro lado del océano. Sol

    1. Muchas gracias a ti, Sol.
      Tanto por la lectura como por animarte a comentar.
      He releído los comentarios y no veo nada de raro en ellos, salvo que cada uno comenta según sus peculiaridades.
      Me pasaré por tu cuaderno.
      Abrazos!!

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