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Dije jardín

Se lo dije claramente: lo que necesito es un jardín. No hace falta que sea muy grande, me vale con un par de tilos, un castaño, una parra, tal vez un sicomoro, un palo jabón o sapindus saponaria y unos cuantos rododendros. Estos últimos ni idea de cómo son pero creo que quedarían muy bien.

Taquicardias, sensación de opresión, malestar estomacal, insomnio y dolor de cabeza, ¿a qué lo achaca?, me preguntó el bata blanca enumerando mis síntomas y sin prestar atención a mi lista botánica, mucho más interesante.

A la falta de un jardín, se lo acabo de decir. No oigo pájaros, sólo coches.

El doctorcito me miró raro y con susto, como si en vez de “no oigo pájaros, sólo coches” yo hubiera dicho, “ahora mismo voy a sacar la pistola que llevo en el bolso y adiós a su plaza fija con horario de mañana en el centro de salud”

¿Y desde cuando está usted así?, ¿lo asocia con alguna circunstancia concreta?, indagó él resguardándose tras su ordenador.

Con la falta de un jardín. Me gustaría ver alguna estrella por la noche, mientras los grillos, ya sabe, cri, cri, cri, eso que ellos hacen, y también los búhos y el frescor del rocío en la mañana y esos aromas a tierra mojada después de la lluvia.

Para grillada tú, me pareció leer en sus labios mientras me extendía una receta y el volante para un análisis de sangre.

Tiene poca imaginación este galeno, cree que todo se puede saber investigando esos ríos tintos que nos recorren. En la receta estaba escrito: lexatín. Qué doctorcito más necio, ¿estará sordo o es que es tonto perdido? confunde las palabras, yo dije claramente jardín, con una jota bien grande.

He tratado de explicar el equívoco en la farmacia pero la boticaria, otra que tal, dice que no dispensa jardines y mucho menos sin receta.

Esta pastilla da sueño y de pájaros,estrellas, grillos, búhos, rocío, castaños y rododendros nada de nada de nada de nada.

(Cuaderno de O)

Paulonia Tormentosa

Sinceramente, no sabía de qué hablar hoy pero como si le digo a Eva que no tengo tema se me cuela la de los cuadernitos, he tomado la decisión de mirar al frente, respirar hondo y mentir. Sí, mujer, cómo no voy a tener tema , tú tranquila, vete al pueblo a tu bis a bis con el Toni que verás lo que te escribo. Y así, mirando al frente, he encontrado mi fuente de inspiración: un árbol. Si trabajara, es un suponer, en  el Adolfo Suárez Madrid Barajas, ojito al parco nombre del aeropuerto, igual hablaba de aviones pero al tener el curro en mitad de un parque pues a ver, qué quieres que te diga, de arbolitos y florecitas y pajaritos trinadores.

Pero este no es un árbol cualquiera, destaca sin proponérselo, todo lleno de flores moradas en forma de campanillas, mi Paulonia Tormentosa. Todos tenemos un árbol con el que identificarnos y este, claramente, es el mío. Primero por el apellido, Tormentosa, igual que yo, también soy bastante tormentosa en mi forma de ser, lo mismo me nublo, que arrojo rayos y truenos, que me despejo y luzco luminosa para volver a empezar de nuevo y, segundo y más importante, porque es un árbol que se asocia a la reencarnación y la regeneración, es tan resistente que soporta incendios y podas extremas y resurge una y otra vez. Lo comparto totalmente, podrás verme muy mal, fracasarán todos mis proyectos (y tengo muchos y variados, todos ellos con clara tendencia al fracaso), pero no me achantaré. Volveré a la carga como Paulonia.

¿Que no queréis participar en mi proyecto de micromecenazgo? No soy tonta, ya me he dado cuenta de que sois muy finos, mucho encantada de conocerte , Esmeralda, es un placer, bienvenida al wordpress, pero a la hora de soltar la mosca, la callada por respuesta. Me da igual, ya se me ocurrirán nuevos modelos de negocio.

Y para terminar, un dato más sobre  Paulonia: absorbe diez veces más nitrógeno de carbono que cualquier otro árbol y emite grandes cantidades de oxígeno por lo que es clave en el combate contra la contaminación y el cambio climático. Sí, lo acabo de sacar de la wikipedia, tampoco me pidáis que domine en profundidad todo tipo de cuestiones sean vitales o botánicas. Podéis decirme con qué árbol os identificáis y por qué y así animamos el cotarro, si es que no estáis con un pie fuera para salir de puente, qué bien viven algunos. Yo aquí me quedo, en eso también me parezco a Paulonia, he echado raíces en este parque.

(Si te gustó más, pero que mucho más, el post de ayer y este te ha parecido una porquería, ni se te ocurra comentármelo, me sentaría mal, tengo uno de mis días tormentosos)

Mi madre por teléfono (7)

Hija? Estás ahí?

Pues si te acabo de contestar al teléfono será que sí

Era un decir. Y qué, ¿ya se le ha caído al Toni un árbol en la cabeza?

No, ¿por qué preguntas eso?

Porque se caen los árboles y matan gente y todo, lo están contando en las noticias y  digo, mira tú que si pasaba el Toni por debajo…pero no, siempre se van los mejores, los que más falta hacen.

No creo que esté bien desearle la muerte a nadie.

Anda, anda, no seas picajosa que no se te puede ni toser, toda la vida con un cuidado contigo…¿Y por qué se caen los árboles, lo sabes tú?

Tampoco se caen tanto, dice el responsable de medio ambiente del Ayuntamiento que este año se han caído menos ramas que nunca.

Qué alpargato, ya no se caen ramas porque lo que se cae es to el conjunto. Y que tengan estudios esas personas….

El Toni dice que es porque les sienta mal Madrid, que Madrid sienta mal a cualquiera sea animal, vegetal o mineral.

Bueeeeno, el otro, ya salió con sus rarezas,  con lo bonita que es Madrid con sus cortingleses…mañana vamos, la Lauri y yo, a comprarle ropa a la Manuela Ariadne.

¿Y ese nombre tan compuesto?

El Ariadne se lo he cascao yo por quitarle un poco de cateto a lo de Manuela, luego, si eso, le podemos llamar Ari que acabamos antes. ¿Te gusta?

Psssiii, no está mal.

No, si no te preguntaba a ti, le decía a tu padre, dice que sí con la cabeza, qué hombre, a todo dice que sí con tal de que le dejen en paz, seguro que no sabe ni lo que le estoy preguntando. ¿A que no sabes lo que te estoy preguntando?  Otra vez que sí. No me escuchas. No me escucha, hija, solo escucha al perro y como el perro todavía no habla pues ese plan tenemos.

Pero no hables con los dos a la vez que me haces líos.

Líos te vas a hacer si sigues con el Toni, búscate otro que ese no es conveniente. ¿A que se tiene que buscar otro? Un muchacho normal que se quiera casar y tener hijos, para que jueguen los primos.  Dice que sí y si lo dice tu padre son palabras mayores.

Pero, ¿no decías que no sabe lo que le estás preguntando?

Eso da igual, el sí es lo que vale. Pena de un buen pino tronchao sobre una cabeza que yo sé.

Esquemática Navidad

Y digo yo: ¿es que un árbol de Navidad es un arma de destrucción masiva?, ¿qué daño puede hacer a la humanidad un simple árbol de plástico verde, con sus flecos imitando las ramas del abeto, con su peana recubierta de fieltro rojo, sus bolas de colores colgando, su espumillón rodeándolo y sus luces musicales intermitentes? Personalmente, me parece un objeto que no debe faltar a estas alturas del mes en cualquier hogar que se precie de serlo.

Engendro abominable, lo ha llamado el Toni y aberración vomitiva, después. Y que lo quite de inmediato que le van a dar pesadillas. Argumenta el hombre que si en esta época del año los árboles se despojan de sus hojas y se muestran desnudos y sobrios, quién somos nosotros para enmendar a la naturaleza. Que no hay bolas más bonitas que las gotas de lluvia cuando penden de una rama, ni adornos más maravillosos que los pájaros posados y que para árboles de Navidad los acebos que crecen naturalmente en los bosques del pueblo. Que si el invierno es austero y se despoja de adornos por qué nos empeñamos en recargarlo todo con espantos insufribles. Que él apuesta por una Navidad esquemática.

Pues vale, Toni, tú sabrás lo que quieres decir con eso pero yo, el árbol de los chinos no lo quito que me gusta y me da alegría. En buena hora habré desvelado su procedencia, como un loco se ha puesto a arrancar bolas y romper espumillones al tiempo que proclamaba que él no quiere en su casa árboles de otra dimensión y que no hay belleza comparable a la de esos árboles negros, puro esqueleto, típicos de esta estación, que parecen trazados a tinta. ¿Se habrá trastornado del todo?