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Un blog de éxito

Pero, ¿de dónde sales, hija, del bazar de Han el Halili? ¿Has visto a la empleada domestica cómo va la pobre arrastrando edredones y alfombras?, señala muy verduleramente la Elvira al verme entrar en el mercado acarreando todos los fardos que Patricia me ha mandado llevar al tinte.

Descarga primero, rica, y no resoples tanto. ¿ Te has percatado del negocio que hemos montado? ,¿a que te da rabia?, pues se siente, se te podía haber ocurrido a ti pero mira por donde se nos ha ocurrido a nosotras antes.

Dejo las alfombras y edredones en el suelo, me seco el sudor de mi proletaria frente y miro hacia donde me señala el dedo de la Elvira, la frutera.

Sí,  ya veo, tu puesto de frutas y verduras, pero eso ya lo tenías antes.

Además de mula de carga, cegata. ¿No ves ese cartel encima de los melones? Lee, guapina, lee.

¿Eres blogero? ¿quieres triunfar? te contamos cómo. Consigue un blog de éxito con diez simples pasos. Elvira y Marcela, asesoras de blogs.

¿Qué, cómo se te queda el cuerpo?, me pregunta muy chulesca la Marcela asomando el careto por detrás de los melones.

Esto es lo que se llama un sobre puesto, un puesto encima de otro y qué puesto. Si quieres asesoramiento tienes que pedir cita que estamos desbordadas. Esta semana ya imposible, no hay huecos, si quieres te apunto para la siguiente.

No puedo, es que me voy.

Otra que se va, qué estampida, Marcela, vamos a tener que atacar lo que es el on line para no bajar rendimientos, le susurra la Elvira a su comadre creyendo que no la oigo.

Bueno, si quieres te hacemos ahora mismo en un momento un asesoramiento express, a vuela puerro como quién dice, me propone.

Jajjajaja, qué salidas tienes, Elvira, eres ingeniosa a más no poder, no me extraña que tengas tantos y tantos seguidores ni que coseches la montonera de comentarios que cosechas a diario. Lo petas, Elvi, eres mi ídola.

No seas pelota, socia, que la fruta no te la voy a dar gratis y vamos a ponernos con Eva que vaya mierda blog, con perdón.

Sí, un poco birriosillo sí que es, asiente la Marcela. Aunque, si te digo la verdad, yo hace mucho que no entro, igual ha introducido alguna novedad o algo, ¿has metido innovación, Eva?

No, todo sigue igual más o menos.

O sea, diagnostica la Elvira, que sigue sin acción, sin que pase nada, aburrimiento mortal, tedio bloguero. Pues mira, te voy a dar unos consejillos ahora de cara al verano que en esto de los blogs es temporada baja. Coloca  imágenes para darle vidilla, eso lo primero, y luego piensa qué temas interesan a tu lector medio y sírveselos en bandeja.

Yo es que no pienso en el lector, yo escribo lo que me apetece a mí y si luego alguien me lee y le gusta…

Así te luce el pelo,  qué poca visión tienes y que ya llevas un tiempito, ya no te puedes escudar en que eres novata. Que escribe lo que le gusta, dice la palurda…pues aviada estás.

Y haz amigos que eres muy siesa, visita más otros blogs y comenta por aquí y por allá y tira me gusta como el que lanza anzuelos, que no estás sola, no seas blog autística.

Que esto es una red social, entérate y si te dan algún premio de esos que circulan por ahí pues postea sobre él y reparte premios tu tambien, so sosa,  que he visto que no lo haces.  Pues ya está, ya te hecho el asesoramiento,  por ser tú son quince euros.

Pero si yo no te he pedido nada, me has asesorado tú porque has querido, voluntariamente, y además no llevo dinero,digo recogiendo alfombras y edredones.

Vas a caerte con todo el equipo , por burra, oigo que me gritan muy enfadadas, tu blog está moribundo y el verano va a acabar de rematarlo.

¿ En que puedo ayudarle?, ¿fruta o asesoramiento? Si se lleva un melón y una sandía le hacemos un precio especial y si la compra sobrepasa los veinte euros le regalamos impreso el decálogo del bloguero de exito. Muy útil. Imprescindible. ¿Qué no tiene blog? Al loro, Marcela, un friki.

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La lluvia y sus consecuencias

Por supuesto que yo no quería, yo nunca quiero pero el azar o las circunstancias o lo que sea se alían y se conjuntan para favorecer que yo me entere de lo que a lo mejor no debería enterarme. Concretando: he visto el blog de mi jefa. Y no es que yo haya ido buscándolo expresamente, es que he chocado contra él.
Dado que esta mañana llovía sin cesar, no hemos ido al parque.El Jacobín ha estado un buen rato entretenido visionando como diez veces seguidas su película favorita -El libro de la selva- y como veinte la secuencia en la que desfilan los elefantes (¿tendrá aficiones militares?), al tiempo que yo realizaba mis labores con más calma de la habitual. La lluvia me da sueño, esa oscuridad reinante, ese sonido repetitivo de las gotas cayendo son para mí como un somnífero.

Ya me estaba amodorrando sobre el palo de la mopa cuando los destellos procedentes de la pantalla de un ordenador me han espabilado al instante. ¿Qué querrá de mí?, me he preguntado avanzando hacia él junto a las múltiples pelusas que incasables me persiguen. Me acerco, miro y descubro: un blog y qué bonito. Tengo que reconocer que mi jefa me ha superado. Qué diseño tan moderno y original, qué calidad de imagen y que buena relación entre el texto y las fotos que lo aderezan, que alto nivel intelecto-cultural. O eso creo porque de las dos entradas que he leído no he comprendido prácticamente nada. Qué críptica es la Patri. Ya estaba empezando a buscar con avidez el título y tenía previsto clicar en “sobre el autor” para saber cómo se define a sí misma, cuando unos pasos leves pero firmes, los de una meditadora profesional, me han alertado.

¿Qué haces aquí?, me ha soltado ella, así, muy seca y también un poco mosca. Pues quitar pelusas que ahora con la calefacción parece que se reproducen. Mejor vuelve con el niño que lleva demasiado tiempo viendo esa película y quiero que cambie de actividad. Como si fuera tan fácil…Al retirarle la droga -el desfile de los elefantes- la criatura ha estallado en llanto y pataletas. Solo he conseguido calmarle dejándole que arrancara algunos adornos del árbol navideño y que los chupeteara luego. Es su manera de familiarizarse con estas entrañables tradiciones. Cuando ya me ha parecido que había chupado suficientes guarrerías le he entretenido observando el fenómeno atmosférico de la lluvia, lo que quiere decir que nos hemos sentado en el amplio sillón del husband y acunados por las gotas y su mágico sonido nos hemos echado la siesta del carnero.

Mientras, en el cuarto anexo, una jefa laboral llamada Patricia, consultaba con afán no exento de ansia sus todavía esqueléticas estadísticas. ¿O lo he soñado?

De amigas y blogs

Oye, he pensado yo, en cuanto se le queda la casa vacía de familiares, la Patricia convoca a sus amigas a modo de celebración de su recién inaugurada soledad. El husband, ya recuperado de su rodilla, ha partido raudo hacia el mundo exterior para cumplir con sus esenciales misiones como coach (ahora ya sé lo que es pero os lo contaré en otro post) y la wife ha aprovechado para fomentar la amistad.

En realidad, otros eran sus planes como pude comprobar mientras pasaba el trapo una y otra vez a la puerta tras la que se hallaban reunidas. Su objetivo primordial no era la camaradería desinterasada sino -qué astucia- la promoción de su incipiente blog. Pero no le salió bien la jugada, para qué nos vamos a engañar, ella venga a sacar el tema, con mucho tacto, eso sí, y las variopintas a desviarlo.

Que si lo habían leído y que qué les había parecido, les pregunta así como quién no quiere la cosa. Es una monada, salta la del collar de perlas, y después de un tenso silencio añade para acabarlo de fastidiar, qué gozada. Sí, sí, está muy bien, agrega la de la pinta de maestra de escuela, lo que pasa es que solo he podido leerlo por encima porque se me ha estropeado la lavadora. ¡Qué faena y qué lata!, responden todas como en un coro griego y, a continuación, se enzarzan a relatar sucedidos y aconteceres relativos a las averías de electrodomésticos, tema de conversación mucho más interesantes para ellas que el blog de la pobre Patri.

No podía ver su cara pero me la estaba imaginando. Puedes mandar a tu chica a mi casa a hacer la colada, oigo que se ofrece en plan buena samaritana y dado que la otra se lo agradeció enormemente vio abierta la pista para contraatacar. Lo bonito de los blogs es que la gente te haga comentarios, venga, venga, animaos y me ponéis alguna cosilla para que me estimule a seguir escribiendo. Yo es que no sé cómo se comenta en un blog, dijo otra entre toses, de lo que deduje que se trataba de la del pitillo siempre encendido. Pero si es muy fácil, mira solo tienes que… y ahí se acabó la explicación porque la vestida con todos los colores existentes y recubierta con todos los adornos posibles e imposibles, soltó con su característica voz de pito la siguiente frase: bueno, bueno, a lo que importa, me he comprado una falda verde pistacho ideal y que pega con todo. Y eso ya fue el no parar, qué animación tras la puerta, todas se pusieron a relatar lo que se habían comprado ellas y dónde, con qué lo pensaban conjuntar, si tenían que cambiarlo o no , si iban juntas o separadas a hacer las devoluciones, sepultando al recién parido blog con sus mundanidades.

Cuando se fueron, la Patricia tenía la cara desencajada. Me hubiera gustado  decirle, de bloguera a bloguera, que no se preocupara, que a mis amigas del pueblo tampoco les importa un carajo mi blog pero que me quieren igual y que, básicamente, un bloguero solo es leído por sus congéneres (otros blogueros) pero como para ella soy únicamente la empleada doméstica del hogar solo pude darle esta poco interesante información: Patricia, la mancha de la alfombra no sale con el amoniaco.

Viva la democracia

De nuevo las arañas tejen plácidamente sus telas, las pelusas moran a sus anchas bajo los muebles y el inofensivo polvo, del que nacen las estrellas, se deposita con suavidad sobre la superficie de los objetos. Esto vuelve a ser un hogar cálido y acogedor y no el hábitat hostil que pretendía instaurar la sado-madre con sus depravadas higienes.

Bueno, eso, que se ha ido ya la abuela del Jacobín, qué descanso, la sombra que me gritaba Tatiiii por aquí, Tatiiii por allá se ha esfumado, he recobrado mi nombre y mis costumbres y a mi jefa se la ve más feliz y relajada, dentro de sus limitaciones.

Digo yo que para celebrarlo ha convocado a sus amigas (las variopintas) y aquí que se me han presentado a primera hora de la mañana a tomar sus infusiones y a intercambiar paquetes con velas y jabones, todos monísimos (según ellas).

De este modo, me refiero a escuchando un poco tras la puerta, he conocido el plan de mi jefa laboral que, mira tú qué coincidencia, es el mismo que el del Toni: abrirse un blog. ¡Que no cabemos, parad ya! he estado tentada de gritar, trapo en ristre, pero no lo he hecho, primero porque todo el mundo tiene derecho a abrirse su propio blog, no sé si lo recoge la Constitución pero debería recogerlo, y segundo porque me hubiera delatado a mí misma (en lo de que escucho tras las puertas y en lo de que tengo una bitácora) y ninguna de las dos cosas me conviene que se sepa en según qué medios.

Resulta que la Patricia escribe relatos pero no consigue que se los publiquen, pese al éxito que tuvo en su momento Historias de la guarra noche. Los relatos, al parecer, venden menos que las novelas porno-truculentas. Total, que como ya está cansada de llevarlos y traerlos por las editoriales y de presentarlos a concursos infructuosamente, ha decidido lanzarse a la red y que sea lo que Dios y los internautas quieran. Si ella supiera que la competencia (es un decir, no compartimos nicho, como diría la Esme) pasa la mopa en su casa…es lo que tiene la blogosfera, que es muy democrática.

Y parió el Toni

Desde que el Toni tiene un amigo en el bar, un taxista que para a tomarse un café, no viene de tan mal humor a casa. No es que venga feliz y contento que entonces me preocuparía pensando que otro ser habita su cuerpo pero ya no protesta tanto del helicóptero, las mujeres con perros o las calles en general. Se ve que ya se desfoga con el amigo y desde aquí se lo agradezco al tal Hipólito al que no tengo el placer de conocer. Dice el Toni que el Hipólito es un tío majísimo con mucho mundo interior y un gran interés por progresar como ser humano -esto último no sé muy bien a qué se refiere pero no he querido profundizar, por si acaso- que le gusta mucho el monte (ahí te han dado, Toni) y que en cuanto puede se escapa a trepar por los riscos y a hacer avistamiento de pájaros (otro que tal baila). Que parece que se lo han puesto a medida en la barra del bar para aliviarle la angustia.

Pues qué bien, Toni, hijo, eso hay que celebrarlo, vamos a salir a tomar algo. Que de salir nada, que ya sale él bastante y que lo que menos puede apetecerle es volver a la calle y menos ahora que su amigo le ha dado una idea.  Resulta que el Hipólito tiene un blog (qué extraño) donde enseña sus avistamientos y que por qué no se abre él otro contando sus vivencias de camarero. Y dice que sí, que total es gratis y no pierde nada, que se va a poner ya mismo y que lo va a llamar “El blog de un camarero. Aventuras detrás de una barra”. Se me han puesto los pelos de punta y no es que tema yo a la competencia pero éramos pocos y parió el Toni.

Posdata: pobre Toni, acabo de darme una vuelta por la red de redes y madre del amor hermoso la de blogs de camareros que circulan…Por poner solo unos ejemplillos: El mejor mozo del mundo, Historias de un camarero decadente, Historias de un camarero zen, Diario de un camarero, El camarero fiel, De profesión: camarero y podría añadir y un largo etcétera pero no lo añado porque es una expresión que me da mucha rabia. Adiós, majos.