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Reparto de premios

No suelo escribir sobre premios porque, perdonadme, pero me resulta un poco cansino. Estaría bien si no se dieran tantos pero, vamos, si es que esos premios se pasan el día de blog en blog, no conocen el descanso de una buena vitrina, la de vueltas que dan los pobres míos. Total, que no quiero ser grosera ni desagradecida con los que me los han dado ni tampoco que parezca que no me interesa lo que hacen otros pero, digamos, que prefiero mostrar mi interés leyendo y comentando y soltando alegremente “me gusta” cuando de verdad me gusta que repartiendo premios.

Otro problema que tengo es que no sé poner enlaces. Que soy una burra. Sí, lo admito. Que es muy fácil y sólo hay que pinchar aquí y allí. Será, pero me da pereza porque además de burra también soy vaga. No tengo perdón ni de Dios ni de WordPress. Lo de las imágenes también se me da fatal como habréis podido comprobar. Total, que me estoy enrollando muy malamente y no concreto.

Ahora sí voy a concretar: agradezco a Bella Espíritu, a Martes de Cuento, a Melbag, a ella por duplicado porque me ha dado dos, a Anecdotario de una vida inútil y a Viajes al fondo del Alsa que me hayan regalado premios. Como no sé poner enlaces no podéis pinchar sobre sus nombres o sí podéis pero no vais a ir a ninguna parte, os quedáis aquí, en esta pesadilla. No pasa nada, los encontraréis con facilidad por otros métodos porque son bastante famosos.

Me gustan muchos blogs y no me siento bien escogiendo unos y dejando a otros fuera, así que me voy a inventar un juego: los cinco primeros que comenten que se queden con el premio (que manera más tonta de conseguir que no comente ni el gato). No valen los me gusta que dar al botón es muy fácil y no tiene mérito. Si nadie comenta, el premio queda desierto y esta entrada un poco también. Pero, ¿qué premio?, diréis muy agudamente. Pues un award cualquiera, el que más os guste. El del lobo, el de la mucha inspiración o cualquier otro que deseéis ansiosamente atesorar.

Y voy a contestar a tres preguntas y todo, las más típicas:

– ¿Por qué escribes?: porque me lo paso muy bien y me ameniza el día. La lavadora, la fregona, la lejía, la plancha y el arrastrar carro por el mercado no están tan mal pero se me quedan un poco cortas como únicas tareas. Ya sé que no os creéis que sea de verdad empleada doméstica pero la realidad es que mi trabajo sí consiste en eso. Poco glamour que tiene una.

– ¿Por qué tienes un blog?: porque me gusta que me lean, es un vicio muy feo que tengo y bastante arraigado, además, como son los vicios.

– ¿Qué es lo que más te gusta de tener un blog?: la conjunción de escribir y que me lean (esto es lo mismo, ya lo sé) y leer a otros, por supuesto, intercambiar comentarios es muy divertido aunque el comentario, a veces, sea un bien escaso.

Muchas gracias a todos y después de perpetrar esta gilipollez debería desaparecer del planeta blog pero como tengo poca o ninguna dignidad creo que no lo haré o sí lo haré, a su debido tiempo, pero no será por este post.

Solidaridad bloguera

Huy, huy, huy, mira quién está otra vez por aquí. No te escondas, bonita, que te hemos visto, me dice la Elvira descubriéndome agazapada tras el puesto del pescado.

Como para no verla con lo abundante que es, se ríe su compinche la Marcela que, al parecer, se pasa el día comprando plátanos y peras.

Qué género tengo, guapa, qué género: ex- tra-or-di -na- rio. Qué pescadilla de pincho, qué merlucita, qué gallos, recién pescaos, más fresco ya imposible, ¿qué te pongo?, me pregunta el pescadero colocando los brazos el jarras sobre su delantal de hule.

No nada, si solo estaba mirando, digo mientras el Jacobín toca con un dedo el ojo gelatinoso de un besugo y lo retira luego asustado.

Terrible mes de abril, terrible mes de abril cuando descubriste que no eras  feliiiiz, canta un hombre con voz quejosa a través del hilo musical que ameniza el mercado.

¿No estarías pensando en irte a la competencia?, me grita la Marcela tras su colorido puesto. Te he visto y estabas mirando las frutas de Paco. Te advierto que a la que te descuidas te endilga una pieza pocha, si le conoceré yo…son muchos años.

Por eso dejé yo de comprarle, estaba hartita de encontrarme con la sorpresa al llegar a casa porque parece un predistigitador, el tío, qué mano tiene para colártela sin que te des cuenta.

Además, añade la Elvira, que él no tiene blog y yo sí y entre blogueros tiene que haber solidaridad, ¿a qué sí, Marcela?

Lógico, eso ni se plantea.

Pues eso,que te vengas para acá que tenemos que hablar. ¿Cómo te va el blog? Ni palante ni patrás, me imagino. Despegar es muy difícil. Algunos, por no decir la mayoría, no lo consiguen nunca, tienen el avión, tienen el piloto, tienen los pasajeros pero dan unas vueltas por la pista y nunca llegan a volar, los pasajeros se bajan mosqueados y el avión se queda ahí, en el hangar de por vida.

Qué buen símil, hija, Elvira, se nota que escribes con asiduidad, le pelotea la Marcela tal vez con la esperanza de que le salga la compra gratis o de que le deje comentarios en su blog.

Ya ves….una que vale. Y para que veáis que soy generosa y que no me importa compartir conocimientos os voy a decir una cosa que estoy haciendo yo ahora y que me está dando muy buen resultado. Meto enlaces con fotos que hago por aquí, en el puesto. De melones, de mandarinas, de mangos, de calabazas, todo ello hilado con el texto.

O sin hilar, que te he leído, matiza la Marcela.

Bueno, mujer, hay días que se puede relacionar y días que no, la locura y las hortalizas no te creas que siempre coordinan pero todo es proponérselo. El tuyo sí que va bien, Marcela, me das una envidia… tienes “me gusta” para parar un tren y comentarios para aburrir a las ovejas. Yo no sé cómo lo haces, hija, cuéntanoslo para que aprendamos, sobre todo a esta que está de un pez la pobre….dice señalandome con la parte verde de un puerro.

Si no hago nada, se quita importancia la Marcela. Ahora con el deceso de García Márquez pues los post salen solos, que si un día Macondo, que si otro día Aracataca, que si crónica de una muerte anunciada…chupao. Y cuando no hay muertes pues meto cualquier frase potente a ser posible de un escritor muy torturado con su foto encima y digo que su lectura me ha devastado. No veas lo que le gusta eso a la gente, lo de devastarse o lo de decir que se devastan. Treinta me gusta de una tacada conseguí ayer con ese sistema y dos nuevos seguidores lo que ya hacen un total de…..

Fíjate, si lo llego a saber, pero ahora no te voy a copiar el formato. Que sepas que hemos visitado tu bitácora, me dice luego sin dejar de amenazarme con su arma vegetal. Y ni fu ni fa. No escribes mal pero la historia, ¿cómo te diría yo?, carece de interés.

A lo mejor si matas a alguien….a tu jefa o a la Esmeralda esa del quiosco, sugiere con desgana la Marcela.

O que haya cuernos, que el marido de tu jefa se la pegue con otra o ella a él….Acción, vamos y no esas aventuras insulsas que ni son aventuras ni son nada. Mira, si haces eso, igual hasta te dejamos un comentario, te daría prestigio que somos blogueras de rancio abolengo aquí donde nos ves, en este marco tan poco propicio.

Terrible mes de abril, terrible mes de abril cuando descubriste que no eras feliiiiiz, vierte incesante sobre frutas, pescados, vacas y pollos difuntos y confundidos humanos el hilo musical.