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Casa de la hiedra roja

No sé quién vive en la casa de la hiedra roja pero le tengo envidia por tener una casa con un balcón acristalado, un jardín pequeño con una mesa de madera, un arce con dos mirlos, una hiedra tan roja abrazando sus muros pintados de azul.

Si pudiera elegir una casa, la elegiría exactamente así, como la casa de la hiedra roja. Paso por delante y la admiro y me siento feliz por unos instantes imaginando que la llave que llevo en el bolsillo es la de su puerta, que voy a entrar, que es mi casa y me voy asomar al balcón acristalado para mirar desde allí a todos los que pasen por debajo, envidiándome.

Pero luego subo al autobús y la casa se queda atrás, en su sitio,con sus habitantes verdaderos dentro y su hiedra roja fuera. Y yo me voy a la mía que ni tiene hiedra ni jardin ni mesa de madera ni arce ni mirlos ni nada que se le parezca.

Y dentro de mi casa que no se parece en nada a la casa de mis sueños, pero en nada, a menudo soy feliz. Otras infeliz, también me enfado, río, amo y soy amada. Tengo días de dolores y días de salud, días luminosos y días oscuros y pegajosos.

Y supongo que si viviera en la casa de la hiedra roja me ocurrriría lo mismo, por eso me conformo con pasar por delante, admirar su belleza y soñar que la llave que llevo en el bolsillo es la de su puerta.

(Cuaderno de doña Marga)

El Universo conspira

Tienes que pasarte hoy por el parque sea como sea, me comunica Esmeralda telefónicamente a media mañana.

No va a ser fácil, Esme, es que…

Yo no he dicho que fuera fácil, he dicho que te vengas que voy a enseñarte una cosa que te vas a quedar alucinada.

Pues si no me avanzas algo no voy, tienes que tentarme más.

De acuerdo, visualiza la situación: diez de la mañana, avanzo hacia el quiosco envuelta en nieblas, qué día más asqueroso, ¿verdad? como sucio, me están dando ganas de lavarlo.

Ibas muy bien pero te has torcido, sigue por donde la niebla, cíñete a la información y no metas opiniones que lo estropeas.

Bueno, retomo: Esmeralda, una atractiva mujer de…(los años no los digo que ya lo sabes y tampoco es un dato relevante)…avanza casi a ciegas entre la niebla en dirección a su puesto de trabajo, un quiosco en mitad de un bello parque. Bello sí puedo decir, ¿no? porque aunque esto de la belleza es bastante relativo, todos estamos de acuerdo en que el parque del Retiro es muy bello. Y atractiva también por el mismo motivo.

Venga, puedes pero hasta ahora no percibo novedad alguna en lo que me estás contando, ergo, no voy.

No sé de dónde te has sacado el ergo y casi que no quiero saberlo, atenta: la tal Esmeralda camina con desencanto, eso se nota en que arrastra los pies y mira hacia abajo en vez de hacia arriba. Su desencanto es debido a que todos sus proyectos se frustran pese a ser buenísimos, el por qué lo desconoce, lo que sí conoce es a otras personas mucho más necias que ella, dónde va a parar, que alcanzan el triunfo y llegan a las metas que se han propuesto con gran regocijo. Ella tiene pocos regocijos de esos.

Ahí has metido otra vez opinión y no sé dónde quieres desembocar.

Pues en el instante en que la protagonista de este relato breve, muy breve, es decir, yo misma, ve posado en un banco gélido un objeto rectangular. Se acerca a mirar pensando que será cualquier chorrada sin importancia que alguien se ha dejado por descuido, no olvides que está muy desencantada. Al acercarse ve que es un libro. Se pone las gafas de cerca sin las cuáles no ve nada, no por la edad sino por la niebla, y lee: el alquimista. Qué coñazo, piensa la mujer bella y misteriosa.

Me está entrando la risa

Nada de risas que me estropeas el momento cumbre o álgido, como prefieras: lo abre al azar y, ¿qué lee?

No sé, ¿qué?

Esto: “el universo conspira para que tus deseos se cumplan”. Música apoteósica, apertura de cielos y rayos de sol incendiando su magnífica cabellera sin teñir porque no le hace falta, que no tiene canas. Eso no ha pasado pero no me digas que lo de encontrar el libro, que eso sí, no es una señal.

¿Una señal de qué?

De que mis deseos están próximos a hacerse realidad porque si el Universo conspira…

Te advierto, Esme, que esa frase está mal construida porque conspirar quiere decir que entre varios se pongan de acuerdo para lograr algo malo o perjudicial, luego, por no decir otra vez ergo, tus deseos no se pueden cumplir si provienen de una conspiración.

Primero que si ergo y ahora que si te defino conspiración, no sé qué haces dándole al mocho cuando podrías estar sentadita en la RAE. Mejor no vengas porque tienes una de esas mañanas pedantes,racionales y agoreras y me vas a chafar la ilusión. Estoy convencida de que esto es una señal, una advertencia del destino, un aviso, todo eso y mucho más.

Escucha el final: la mujer llega a su puesto de trabajo, abre el quiosco y se sienta en su interior esperando clientes, no llegan porque hace una mañana de perros que pa qué,pero no le importa porque sabe que grandes acontecimientos aguardan. Acaricia el libro, se cruza de brazos y espera tranquilamente a que sea el Universo quién dé el primer paso, que no queda bien tomar siempre la iniciativa, delata ansia.

Adiós, Esme, cuelgo que viene mi jefa por el pasillo con cara de que también conspira y no precisamente para que mis deseos se cumplan.

Ludovico

Me hubiera gustado llamarme Ludovico y que mi madre tocara el piano. Tener este recuerdo de infancia : mi madre sentada al piano con una ventana a un lado y ramas de árboles meciéndose detrás. Ella me hubiera hecho sitio en la banqueta, hubiera guiado mis pequeñas manos y hoy yo sería un compositor minimalista.

Pero no me pusieron ese nombre ni en mi casa había piano. Mi madre trabajaba en una oficina por las mañanas y se quejaba de dolor de espalda. Por las tardes se metía en la cocina a preparar la comida del día siguiente, la cena, a planchar. A veces hablaba con la vecina de enfrente por la ventana, de los hijos, del dolor de espalda, del frío o del calor, de lo rápido que pasa la vida.  Nada de banquetas ni de ramas de árboles ni de dedos guiados sobre un teclado.

No soy compositor, de música no sé nada, solo si me gusta lo que suena o si no me gusta. Trabajo en una empresa mañana y tarde, hasta muy tarde. También me duele la espalda con frecuencia. Los sábados me he apuntado a un gimnasio. Mientras corro en la cinta me imagino que me llamo Ludovico, que soy un compositor famoso, que Turín es mi ciudad natal, que puedo volver a la casa del piano.

(cuaderno de  doña Margarita)

Mi madre por teléfono (7)

Hija? Estás ahí?

Pues si te acabo de contestar al teléfono será que sí

Era un decir. Y qué, ¿ya se le ha caído al Toni un árbol en la cabeza?

No, ¿por qué preguntas eso?

Porque se caen los árboles y matan gente y todo, lo están contando en las noticias y  digo, mira tú que si pasaba el Toni por debajo…pero no, siempre se van los mejores, los que más falta hacen.

No creo que esté bien desearle la muerte a nadie.

Anda, anda, no seas picajosa que no se te puede ni toser, toda la vida con un cuidado contigo…¿Y por qué se caen los árboles, lo sabes tú?

Tampoco se caen tanto, dice el responsable de medio ambiente del Ayuntamiento que este año se han caído menos ramas que nunca.

Qué alpargato, ya no se caen ramas porque lo que se cae es to el conjunto. Y que tengan estudios esas personas….

El Toni dice que es porque les sienta mal Madrid, que Madrid sienta mal a cualquiera sea animal, vegetal o mineral.

Bueeeeno, el otro, ya salió con sus rarezas,  con lo bonita que es Madrid con sus cortingleses…mañana vamos, la Lauri y yo, a comprarle ropa a la Manuela Ariadne.

¿Y ese nombre tan compuesto?

El Ariadne se lo he cascao yo por quitarle un poco de cateto a lo de Manuela, luego, si eso, le podemos llamar Ari que acabamos antes. ¿Te gusta?

Psssiii, no está mal.

No, si no te preguntaba a ti, le decía a tu padre, dice que sí con la cabeza, qué hombre, a todo dice que sí con tal de que le dejen en paz, seguro que no sabe ni lo que le estoy preguntando. ¿A que no sabes lo que te estoy preguntando?  Otra vez que sí. No me escuchas. No me escucha, hija, solo escucha al perro y como el perro todavía no habla pues ese plan tenemos.

Pero no hables con los dos a la vez que me haces líos.

Líos te vas a hacer si sigues con el Toni, búscate otro que ese no es conveniente. ¿A que se tiene que buscar otro? Un muchacho normal que se quiera casar y tener hijos, para que jueguen los primos.  Dice que sí y si lo dice tu padre son palabras mayores.

Pero, ¿no decías que no sabe lo que le estás preguntando?

Eso da igual, el sí es lo que vale. Pena de un buen pino tronchao sobre una cabeza que yo sé.

Alquitrán y deseos cumplidos

Los celos son malos, son feos, son pegajosos, son como un alquitrán que se queda pegado en mitad del pecho causando malestar. Los celos son chapapote del alma. Obsesivos, pesados y absorbentes, como hermanos perversos del amor, un amor invertido que duele y hiere.

Pues he decidido quitármelos porque no quiero vivir siendo la Otela .Si el Toni me quiere, que me quiera, si no me quiere ya y se ha enamorado de La V sin amigas, pues mala suerte. Eso me digo para animarme pero el caso es que no sé cómo deshacerme de esa cosa negra y viscosa porque tengo la sensación de que el único con poder disolvente es el causante del vertido. Pero tiene que haber otros métodos, a la Svetlana no se lo he querido contar porque me iba a desanimar con sus malas suertes,  así que he llamado a la Esme para que me de uno de sus consejos de mujer experimentada.

El diagnóstico de la Esme es que no me preocupe por V, que es claramente una lianta pero que el Toni no le interesa.

¿Dices que ella es muy guapa?,me pregunta.

Sí, es guapa, eso creo.

Pues entonces el Toni no tiene nada qué hacer, las guapas buscan a guapos.

No sé si me ha convencido ese argumento, primero porque es como decirme que yo soy fea, lo que tampoco es cierto, segundo porque las parejas dispares en lo físico existen, yo las he visto, y tecero porque el Toni tiene sus encantos. Ahora que tal vez es deseado por otra, se le han multiplicado a mis ojos y hasta lo que no me gustaba se me ha vuelto irresistible. Así somos los humanos de contradictorios. Y además, el problema no es tanto lo que quiera ella sino lo que quiera él aunque no lo logre, digo yo, vamos.

Que no Eva, que tú no sufras por eso, que el Toni te quiere a ti y en el caso de que no te quiera, te habrías librado de una buena porque es bastante pelmazo. A enemigo que huye…, intenta consolarme la Esme.
Pero es que a mí me gusta, yo lo quiero con sus manías y todo.
Pues ya querrás a otro, será por hombres en el mundo, ¿no hay quien te atraiga por ese sitio en el que andas?
No sé, creo que no pero hay un gato gris que me hace mucha gracia, se sube a los capós de los coches y duerme encima, vive en el garaje…
Me refiero humano, lela, no me seas gatofílica.
Humano….,bueno hay un vigilante muy simpático que cuida los paraísos pero tanto como atraer…
Vigilante, ya lo tienes, ese mismo, tiene V también, aprovecha y contraataca.
¿Me sugieres que dé celos al Toni con el vigilante?
Pues claro, esto es la guerra, si él ha movido ficha, mueve tú tres y quién sabe, igual te acaba gustando de verdad.
No me va a salir, no sé decir mentiras y el vigilante tiene pinta de bruto, así como con los dientes muy separados, como si se quisiera comer a alguien, y está demasiado fornido, la carne de gimnasio no es lo mío.
Eso el Toni no lo sabe ni lo tiene que saber.Tú inventa que eso a ti se te da muy bien. Y te dejo que tengo que ponerle hielo al Hipólito en el tobillo que tiene un esguince y yo me tengo que poner la manta eléctrica en la espalda que tengo lumbago.
Pues sí que estáis buenos!
Estamos muy bien, Eva, se ha cumplido nuestro deseo.
¿De qué deseo hablas, Esmeralda?
Pues del de envejecer juntos, cuál va ser, ya lo hemos conseguido y en tiempo récord. Es lo que tienen los noviazgos tardíos.